30 mar. 2010

Diego y Sergio siguen esperando

Sé que los jugadores se esfuerzan. Sé que los directivos toman las mejores decisiones que se les ocurren. Sé que no tenemos tanto dinero como otros clubes. Lo sé. Lo sabemos todos los atléticos. Pero es muy frustrante lo que nos pasa. Quienes tenemos ya una cierta edad, al menos podemos decir que nos queda la memoria de otros tiempos, cuando sí ganábamos al Real Madrid de vez en cuando. Pero, ¿y lo más jóvenes?

Diego y Sergio son primos. Tienen 13 años. Son atléticos desde antes de tener la conciencia suficiente para saberlo. Y nunca han visto al Atleti ganar frente al Madrid. Nunca. La última vez que ocurrió fue aquella en la que Hasselbaink y José Mari destrozaron con tres goles a un equipo al que dominamos y controlamos. Pero Diego y Sergio eran demasiado pequeños como para acordarse. Y, casi mejor que no lo recuerden, porque aquel fue el año del descenso.

Desde entonces, todo han sido decepciones y humillaciones. En sus trece años de vida, Diego y Sergio han tenido que soportar las burlas de sus compañeros de colegio madridistas. Es ley de vida que sea así. Nos ha pasado a todos. Pero es insufrible que ocurra dos veces todos los años, sin que haya una sola vez en que sea al revés.

Sé que el Real Madrid tiene mejor equipo que el Atleti. Pero algo debe pasar para que este año hayamos ganado al Barcelona o al Valencia, que también son mejores, y no seamos capaces de ganar al Madrid. Quizá se trate de un problema psicológico. Habrá que hacérselo mirar.

O quizá habrá que pedir a los jugadores que la próxima temporada hagan lo mismo que Diego y Sergio, que cada domingo ponen su vida en el empeño de animar al Atleti; que cada minuto del día viven su pasión rojiblanca; que cada vez que juegan al fútbol con sus amigos del Madrid se ponen con orgullo la camiseta del Atleti; y algunas veces les ganan.

Diego y Sergio ahora tienen otro primo, de sólo tres meses. Se llama Axel. Él no lo sabe todavía, pero es del Atleti. Y quiere que le ganemos al Madrid.

Diego, Sergio y Axel están esperando.

Vicente Vallés