28 abr. 2016

Saúl empuja, el Atleti resiste

El Calderón también colaboró en la victoria

Maneras de vivir. Al descanso sonó esta canción de Leño en el Vicente Calderón como ontológica banda sonora del común sentimiento de los allí reunidos por una causa; y se convirtió, con el paso de los minutos, en la perfecta descripción de lo que es este equipo. Este pedazo de equipo. Los alemanes del Bayern, desconocedores por completo de las profundas y sufridas raíces del rock urbano ochentero del extraradio madrileño, aun tienen que seguir sin comprender de dónde saca el Atleti la fortaleza para cegarles durante 45 minutos y propinarles una estocada maradoniana para, en la segunda parte, sobrevivir al bombardeo braceando y dando bocanadas como si tuvieran plomo en las piernas pero sin perder la compostura; preparado para cuando menos se lo espere el rival dar el segundo y definitivo tiro de gracia que el poste prefirió, esta vez, no conceder. El toque porteño, lo puso Saúl con un gol que hubiera firmado Maradona. La tela de araña con la que el ·Atleti desesperó al Bayer fue obra de todo el equipo con mención especial a Augusto y a Oblak, con dos paradas de gran mérito.

Simeone y Guardiola no tenían muchas cartas que esconderse. Cómo iba a plantearse el encuentro lo sabía todo el mundo con la diferencia de que Pep se guardaba munición para la segunda parte. Müller y Ribery aguardarían para salir cuando el Atleti bajara el ritmo de los pistones en la presión. Sin Carrasco como gran alternativa fiable, Simeone tenía más complicado introducir un cambio de refresco que mantuviera la intensidad brutal con la que se emplearon cada uno de los jugadores rojiblancos en defensa.

Las ayudas defensivas a los laterales por parte de Saúl, Koke y Augusto fueron claves para ahogar  en la primera parte el juego por banda del Bayern. La presión alta forzaba al equipo alemán a soltar el balón con demasiada ligereza a un lugar donde Giménez y Savic se impusieron con soltura. De un robo de balón vino el slalom de Saúl, que viendo que inicialmente no tenía línea de pase se lanzó a la aventura y tras deshacerse de cinco oponentes la puso allí donde Neuer no podía alcanzar. Un gol que ya es historia del Atlético de Madrid y firma la consagración de un jugador que no para de crecer y que fue uno de los mejores del partido.

Con un Filipe Luis espectacular y un Augusto que se convirtió en un muro infranqueable, el Atleti terminó la primera parte con más tiros a puerta que el Bayern y la sensación de tenerlo todo bien atado. Pero estaba claro que Guardiola cambiaría las cosas. Subió a los laterales casi a extremos y a éstos los hizo jugar por el interior. La superpoblación retrasó la presión de los jugadores atléticos que cuando conseguían conectar con sus delanteros no los encontraban acertados.

En partidos con tanto trabajo defensivo Griezmann lo paga más allá de que lleve unos días despistado. Se le sigue esperando para estos partidos en los que tiene que ser el jugador determinante. Torres casi lo es en la más clara ocasión del partido. Tras un recorte fantástico su disparo con el exterior se estrelló en el poste. Fue la excepción en una segunda parte dominada por los alemanes, que estrellaron un trallazo desde fuera del área en el larguero y dispusieron de otras dos buenas oportunidades atajadas por Oblak. El asedio fue por momentos difícil de soportar pero si alguien puede sobrevivir en ese ambiente es el Atleti, como un microorganismo resistente en hábitat extremo del río Tinto.

La cuestión es si se puede tener aún más capacidad de sufrimiento porque eso es lo que nos espera en Munich. El resultado, con ser bueno, es corto. Defender un 1-0 ante un equipo que guarda en el banquillo el arsenal que ha guardado Guardiola, porque tiene para repartir, es para tenerle miedo. En su campo espera una gesta épica. Y ahí sí tiene que ser el momento de Griezmann y Torres.

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14 abr. 2016

Un grupo de héroes nos lleva a semifinales

Los héroes celebran el segundo gol
Dentro de unos años, cuando echemos la vista atrás y revisemos nuestros recuerdos, habremos guardado un lugar muy principal para el Atleti de Simeone. A veces jugamos muy bien y otras no tanto, pero nadie nunca podrá culpar al grupo de héroes que viste la camiseta del Atleti de no luchar por su escudo y por su hinchada hasta EL final. Ahora lo que queremos es hacerlo hasta LA final.

Milan está más cerca. Superar al Barcelona no está al alcance de cualquier equipo. Del Atleti, sí. Y lo hemos demostrado. Simeone ha sido capaz esta vez de vencer la resistencia de Luis Enrique, al que no había conseguido ganar. Pero la victoria la hemos guardado para el momento más importante.


El momento decisivo


El Atleti llega a este momento decisivo de la temporada en su mejor versión, y con opciones a todo. Semifinales de Champions y a tres puntos del liderazgo de la Liga (cuatro, con el golaverage). No se ha ganado nada todavía, pero los héroes del Atleti están dispuestos a todo. Orgullosos de nuestros jugadores.


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10 abr. 2016

Torres y Koke guían el asalto a la Liga

Conexión Koke-Torres. Foto:Álex Marín/www.clubatleticodemadrid.com

Es imposible saber qué ocurrirá el miércoles en la vuelta de la Champions, la próxima jornada de Liga o la siguiente, pero la sensación es clara, se huele el miedo en el ambiente, el temor de quien lo tenía todo ganado y puede acabar perdiéndolo todo. La dinámica del Barça es negativa y pese a que vienen este miércoles al Calderón con ventaja la sensación parece la contraria. Se mezclan las competiciones; el culé piensa ahora si el simpático indio de las plumas será capaz de robarle Liga y Champions. Su respuesta, aunque confíe plenamente en su equipo y en la ventaja que lleva en ambas competiciones, es que si hay algún equipo capaz de hacerlo ese es el Atleti, la maldita gota malaya del fútbol nacional y europeo. Mientras se resuelve la incógnita de la Champions este miércoles, la batuta de Koke y su conexión con Torres han abierto de nuevo, gracias a la derrota del Barça, la pelea por la Liga con una contundente victoria ante el Español. Los dos canteranos más carismáticos del equipo han dado un espectáculo soberbio de entendimiento, asistencias, goles y buen juego.

 

 

Nuestros rivales directos (a estas alturas ya sí, Barça y Real Madrid) parecen funcionar a partir de intensas rachas positivas o negativas, estados de euforia o depresión. Más lo primero que lo segundo en el caso del club blaugrana pero nunca es tarde si la caída llega justo ahora que nos lo jugamos todo contra ellos. El Atleti, con sus mejores o peores momentos, vive en una relativa estabilidad enfocado a reinventarse a sí mismo cuando surgen complicaciones. El Cholo cambió de sistema base de juego (y sigue haciéndolo) varias veces, Por el camino descubrió a un sorprendente Carrasco y un inimaginable Saúl. En ocasiones fueron Thomas o Correa los que protagonizaron pequeñas etapas de esplendor rojiblanco. Su último hallazgo en la búsqueda de un delantero que acompañara a Griezmann es la conexión Koke-Torres. El de vallecas encuentra a su ídolo de la infancia como antes encontraba a Diego Costa. No le hace falta levantar la cabeza para saber dónde está o hacia donde se va a desmarcar. Lo mostraron ante el Barcelona y también ante el Espanyol.

Fernando Torres marca goles, da asistencias, trabaja... Ante el Espanyol ha hecho un partido que confirma lo que llevamos varias jornadas viendo. En una selección de, con todo el respeto y admiración, Aduriz, Alcácer y Morata, Torres tiene sitio. Suyo ha vuelto a ser un gol fundamental, el de la igualada. Le asistió Koke, sin mirarlo, como luego hizo, mediante un gesto genial, con Griezmann para que marcara el segundo, otro golazo, que pudo dedicar a su hija recién nacida. Torres le devolvería el favor a Koke para el tercero.

 

 Remontaba así el Atleti un gol inicial de cabeza de Diop que puso el partido cuesta arriba. Mostró madurez y la confianza de siempre. La apuesta es clara, total. Va a por todas. No hubo rotaciones como sí hicieron Barça o Real Madrid. Sólo Saúl se quedó en el banquillo. Griezmann y Carrasco se fueron a la caseta nada más ponerse el Atleti por delante en el marcador. Thomas y Correa se encargaron después de colaborar en la victoria.

 

 

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5 abr. 2016

Epopeya de diez contra doce

Otro gol de El Niño... antes de que le expulsaran
Digamos un par de cosas para no mentirnos a nosotros mismos: el Barcelona no nos hubiera ganado en el Camp Nou en Liga si no hubieran expulsados a dos jugadores del #Atleti, y no hubiera ganado (quizá ni siquiera hubiera empatado), si el .... ¿cómo calificarlo? .... si el incompetente árbitro del partido no hubiera expulsado injustamente a Torres (aunque El Niño pareció un juvenil arriesgando en una entrada del todo innecesaria), no hubiera tenido un criterio claramente desviado a favor del Barça en el reparto de tarjetas, y hubiera expulsado, como debió hacerlo, a Suárez por una agresión dentro del área del Atleti. Diez del Atleti contra once y el árbitro en el bando contrario. Y no es culpa del Barça, sino de la UEFA. Deben pensar como Rummenigge, que la Champions sólo deben jugarla los que le gustan a él. Los demás molestan.

Pues lamentamos anunciar que el Atleti tiene toda la intención de seguir molestando. Lo hicimos hasta la expulsión de Torres, con la presión adelantada. Nada de echarse atrás a defender el cero a cero. Simeone salió valiente, con Carrasco en lugar de Augusto para buscar el gol. Lección aprendida de la eleminatoria ante el PSV: hay que marcar fuera. Y lo consiguió porque el Atleti era mucho mejor que el Barcelona. Como lo fue en el Camp Nou en el partido de Liga antes de las expulsiones. Como lo fue en el Calderón, también en Liga, antes de que resucitara Messi desde el banquillo a falta de quince minutos.


La hora del equipo y de la hinchada


El partido de ida de cuartos de final ha sido una epopeya, una oda al esfuerzo conmovedor de un grupo que sabe jugar al fútbol. No al futbolín de Rummenigge. Al fútbol. En todo el campo. Arriba y abajo. Al ataque y en defensa. Fútbol en toda la extensión de la palabra. Un equipo que emociona.

El resultado no es bueno porque no es justo. En parte ha sido prefabricado por el árbitro. Pero queda otro partido, y el Calderón va a ser el de los días más grandes. Con una obligación para la hinchada del Atleti: esforzarse tanto como sus jugadores. Y no es obligación, es devoción.

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3 abr. 2016

Tormenta perfecta antes de enfrentarnos al Barça

Felices con el gol de Juanfran.Foto:Ángel Gutiérrez/clubatleticodemadrid.com

Pareció durante 36 minutos que el Atleti deambulaba por el campo pensando en el marrón de eliminatoria de Champions que tenía por delante y de repente desató la tormenta perfecta. Salió con un equipo de circunstancias por las lesiones, con una defensa inédita con debutante incluido, y respondió con la mayor goleada de la temporada para despejar cualquier duda. De la depresión de Gijón a exhibir músculo goleador a modo de aviso para el partido del martes donde de verdad los del Cholo se juegan la temporada. El Barça espera justo tras romper su espectacular racha victoriosa con las dudas que genera haber perdido contra un Real Madrid que para vencer el clásico jugó imitando el estilo del Cholo. Nos quieren quitar a los jugadores y ahora sus entrenadores imitan al nuestro. ¡Qué buen síntoma! La Liga está a seis puntos (en realidad siete) que siguen pareciendo imposibles de alcanzar, pero quedan dos meses de competición. Partido a partido.


Sería el buen ambiente de un Calderón a reventar y el clima primaveral. El Atleti salió enchufado al partido con una clara oportunidad doble de Griezmann y Koke, que al final la mandó al palo (tiene un imán el muchacho). Pero el paso de los minutos metió a los rojiblancos en una especie de astenia propia de la estación que permitió al Betis asentarse en el campo. La falta de estímulos en Liga y la expectativa de un partido más trascendental a la vuelta de la esquina hacía prever un partido tremendamente aburrido e incluso peligroso. Atrás guardaban la puerta dos centrales novatos. Debutaba Nacho Monsalve (21) y Lucas. Estuvieron sobresalientes, por fortuna. Nacho no se complicó, jugó fácil sin ponerse nervioso y no cometió ni un sólo fallo en un partido en el que tampoco fue muy exigido. Lucas se comportó como un jugador experimentado. Resultó sorprendente comprobar como se convertía en el jugador referencia para sacar el balón desde la defensa, pidiéndole el balón a su nuevo compañero como si llevara en el puesto tanto como Godín.

Al aburrimiento le pusieron fin Koke y Fernando Torres. Koke dio una de sus clásicas asistencias al hueco (máximo asistente en Liga, no está mal para estar haciendo una temporada regular). El pase lo captó Torres como antaño lo intuía Costa, y lo resolvió con una clase tremenda picándola por encima de Adán según llegó al balón. Otra vez Fernando Torres es clave para abrir los partidos. No meterá muchos goles pero todos son importantes. Unos minutos después un pase de Griezmann destinado a Koke se convertía en gol por un error de Adán. La tormenta ya se había desatado y el Betis se iba noqueado al descanso.



La segunda parte fue un disfrute rojiblanco. Con Filipe Luis y Juanfran tomando las bandas de arriba a abajo y Augusto y Gabi dueños del centro del campo llegó el tercero. Acababa de entrar Correa por Torres (reservado para salir de titular ante el Barça, confirmó Simeone) y el argentino se inventó un pase al área viendo la penetración de Juanfran que el alicantino aprovechó para imponerse a su marcador y batir a Adán. Hacía tanto que no marcaba un gol y se lo merecía tantísimo que el equipo entero se fue al banquillo para celebrarlo con él. Se nota que se le quiere en el vestuario.



El Betis, que tuvo una clara oportunidad de gol en el partido desbaratada por Oblak en una doble intervención de esas que le están elevando a los altares, logró un gol precisamente por un fallo del esloveno. Es humano pero no se espera que vuelva a serlo próximamente así que podemos estar tranquilos. Fue un espejismo porque Correa volvió a hacer de las suyas con una gran jugada que culminó generosamente cediendo un gol a Griezmann, que lleva 19 en Liga y 26 en la temporada. Es la sexta jornada consecutiva que marca y vuelve a hacer otro doblete, su especialidad. Pudo haber hecho triplete si hubiera aprovechado un gran balón cedido por Torres minutos antes. Le dejó sólo ante Adán pero se le fue largo el control. Mostraron por primera vez que pueden entenderse a la perfección. El quinto fue una asistencia suya a Thomas. El canterano entró al campo como lo hace siempre, demoledor, lleno de confianza. Hacía tiempo que no lo veíamos y no ha decaído. Metió un gol y lanzó un balón al poste. Sigue con confianza y sin perder balones.


El Atleti gana moral para afrontar el decisivo encuentro del martes. Tiene la oportunidad de reivindicar una forma de ser y de jugar que crea escuela. Hoy escuchamos a los "expertos" madridistas que llevan años criticando que el Madrid no juega al tiki taka, que macharon a Benítez y hasta a Mourinho, llenar de halagos a Zidane tras la victoria ante el Barça. Ahora el francés, que ensayó ante el Barça un cholismo a la vikinga, es un genio y su equipo realizó un gran partido defensivo, muy serio en las coberturas, muy solidario, dicen. Vaya descubrimiento han hecho. Resulta ahora que esto también era fútbol y les gusta. A este paso hasta Rumenigge va a hacerse cholista.

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19 mar. 2016

El Sporting apea de la Liga a un Atleti fundido

Giménez, otro lesionado. Foto: Ángel Gutiérrez/clubatleticodemadrid.com

Quizás ya no había posibilidades antes de esta derrota pero el desastre de El Molinón ante el Sporting certifica el adiós a la Liga y nos deja al alcance del Real Madrid. No era, en principio, el partido más complicado que le tocaba afrontar al Atlético de Madrid en la recta final del campeonato pero el eterno, sufrido, cansado y agónico pase a cuartos ante el PSV ha tenido sus consecuencias. Simeone se ha visto obligado ante el Sporting a introducir rotaciones en el once para subsanar el desgaste físico o para suplir las bajas por lesiones. Y de los que han repetido, a algunos como a Griezmann (de lo mejor) los ha cambiado para reservarlo. 

De los que han jugado descansados no todos han cumplido como se espera. Esta vez ni el banquillo fue el salvador ni Simeone acertó con los cambios. La consecuencia es que ahí donde en otras ocasiones un gol y guardar la ropa nos sirve para llevarnos los tres puntos, esta vez nos llevó a una merecida derrota. En los diez minutos finales el Sporting desarboló al Atlético sin que realmente hubiera hecho gran cosa. Pero hizo mucho más que el Atleti. Al menos tuvo fe y buscó la portería de principio a fin.

El Atlético apenas tuvo una ocasión de Griezmann, que erró el golpeo sólo ante el portero, y la falta al borde del área que el francés transformó en gol. Un falta, por cierto, lanzada de forma magistral. Es la quinta jornada seguida que marca y más nos vale que siga así... Más allá de eso, fue el Sporting el equipo dominador pero incapaz de superar la defensa a falta de alguien capaz de inventar algo diferente. Esto ya lo hemos visto muchas veces. El problema es que el Atletico tampoco inventaba gran cosa con un Vietto inoperante arriba. Ni él ni Correa, perdido en la banda, aportaron nada. Desde el gol, el Atleti se dedicó a esperar mientras el Sporting, ya en la segunda parte se fue creyendo que podía empatar.

Se fueron Griezmann, Correa y Vietto y aunque entraron Gabi, Torres y Juanfran la dinámica fue a peor. Llegó el empate y lo peor, la lesión de Giménez y el gol de la derrota. Con Giménez lesionado (muscular, isquiotibiales, echen cuentas...) tenemos a los tres centrales en la cama y sin noticias de cuándo volverán. Un drama para un equipo pensado para defender de manera férrea. Y por delante la defensa del segundo puesto en Liga y el mayor reto posible en el mundo del fútbol hoy en día: pasar una eliminatoria de Champions ante el Barça sin saber si tendremos defensas. Un bajón enorme tras el éxtasis de la clasificación del martes. Pero si alguien puede sobreponerse a todo esto es el Atleti de Simeone.

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13 mar. 2016

El mejor Atleti en el mejor momento

Griezmann sigue añadiendo goles a su cuenta
No conviene caer en la euforia, porque un bajón de juego o un mal resultado se puede producir al doblar la próxima esquina. Pero el #Atleti parece haber alcanzado el momento más importante de la temporada en un estado de forma óptimo. Es aquí cuando, como decía el sabio Luis Aragonés, se decide todo: a partir de marzo, en las últimas diez jornadas de Liga y tratando de entrar en la élite de la Champions.

El Atleti ha sabido sobreponerse a varios resultados poco positivos, a las lesiones, a las sanciones y a la ausencia de gol. De pronto, en los últimos partidos han aparecido los goles de tres en tres, al ritmo de los puntos que se han ganado. La victoria en el Bernabéu fue un bálsamo (y un disfrute para la afición atlética que aún no ha terminado; sigan disfrutando).


El martes, todos al Calderón


Ante el Deportivo se ha visto a un equipo sin apenas fisuras (seguimos encajando muy pocos goles), con un control medido de los tiempos en los partidos, sabiendo cuándo atacar y cuándo proteger la portería propia, y con varios jugadores en su mejor versión. Es el caso de Carrasco, el inventor de slaloms. Es el caso de Griezmann. Vietto está en muy buena forma. Sólo le falta quitarse de encima el agobio de no marcar, que le tiene obsesionado. Quizá ante el PSV sea la ocasión propicia para romper la racha y conseguir su ansiado gol. Correa es un dolor para el contrario, especialmente cuando sale fresco desde el banquillo y se enfrenta a defensas cansadas. Saúl parece varios jugadores, porque está en todas partes, y sigue marcando su golito de vez en cuando. Gabi, Godín, Filipe, Koke, Juanfran, Oblak...

Están en su momento, y en Champions deben demostrarlo. El Atleti merece pasar a cuartos. El martes, todos al Calderón. El equipo lo necesita y, lo más importante: lo merece.

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