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2 feb 2011

Las enseñanzas de Fernando Torres y Diego Forlán

#Atleti En Liverpool han hecho algo que nosotros nunca llegamos a hacer: quemar una camiseta de Torres cuando se fue. Aquél día en el que se comunicó su marcha a Inglaterra a muchos se nos cayó una venda de los ojos. Perdimos una inocencia que sabíamos falsa, como los niños que al principio no quieren asumir que los Reyes Magos son los padres.
Fernando Torres haciéndose viejo en un Atlético campeón era nuestro más preciado Rey Mago. Aun así asumimos la decepción con frialdad y realismo conscientes de que su marcha era inevitable y hasta lógica. Los tiempos han cambiado. Para los profesionales los lemas del tipo ¡Atleti o muerte! ya no se usan ni en Cuba. El amor a los colores llega hasta donde llega la felicidad y no más allá. Y Fernando ya no era feliz en el Atleti ni podíamos comprar su felicidad con dinero así que se fue. Lo hizo a un equipo que le prometía títulos y gloria y que le ha otorgado, es verdad, la categoría de crack mundial (¡¡¡59 millones de caché!!!) pero ni un solo título ni expectativas de conseguirlo. Ya no es feliz en Liverpool y marcha a Chelsea, toma ya, sabiendo que es un equipo rival del mismo país.
Aun sin venda, a ninguno se nos pasa por la cabeza pensar que eso mismo podría haberlo hecho aquí, irse al Real Madrid. No lo hubiera hecho entonces y no lo hará ahora, quiero creer. Torres ha besado el escudo muchas veces, y lo ha hecho de verdad. Todos soñamos con que algún día regrese un Torres maduro que vuelva a ser nuestro estandarte. Aun fuera del Atleti exhibe nuestra bandera y nuestra bufanda en los momentos más gloriosos de su vida. Pienso que sigue habiendo una diferencia entre un jugador que ha mamado los colores a uno que no, aunque dejen el equipo como hizo Fernando.
Lo digo por Diego Forlán y por el Kun. Forlán no siente los colores ni besa el escudo y presume de ello. Sólo besaría dice, el del Peñarol uruguayo. Y no se le puede objetar nada a quien hace gala de sinceridad y de profesionalidad al mismo tiempo aunque ahora no le estén saliendo las cosas. Nadie se llevará a engaño si Forlán un día dice que se va a otro equipo, ni siquiera si se va al Real Madrid. Nos ahorra el sufrimiento de una desagradable sorpresa. El Kun no lo dice tan claramente. No es muy expresivo en su amor al Atleti y mucho menos aún en su odio al Madrid (algunos periodistas lo justifican, en un alarde insuperable de sentido crítico, como una "recomendación de ser prudente" que habría recibido de alguien). Ya les aviso yo por si no se habían dado cuenta (ya imagino que se han dado) que cualquier día se va, por qué no, al Real Madrid.
Así las cosas ya habremos notado que para mantener en un equipo a las grandes estrellas no basta con cantarles a gritos nuestra devoción, pagarles decentemente y hacerles sentir parte de una institución histórica que, si bien ha perdido su lustre de grandeza, aun conserva cierto exotismo: un par de copas europeas menores y el privilegio ocasional de zumbar la badana en exclusiva al mejor equipo del mundo. Tomemos conciencia por lo que pueda pasar este verano. En el Peñarol ya asumieron hace tiempo que no son competitivos.
La solución a esta situación, que se vayan los actuales mejores gestores del mundo y traer a uno que no tenga el famoso premio, pasa por otra de las enseñanzas del caso Torres. El Niño se fue a un Liverpool comprado por unos millonarios norteamericanos. Tenían mucha ilusión por tener en propiedad a un club de esa categoría pero no tenían ni idea de cómo gestionarlo, así que el milagro del millonario que excepcionalmente ha funcionado en el Chelsea, no se ha repitido en Anfield. Ahora que el equipo se derrumba como si hubiera pasado Atila por allí, arden camisetas del "number nine". Aprendamos de la experiencia: por cada Abramovich salen diez Pitermans y diez equipos arruinados.
Es posible que tengamos que reflexionar todos un poco porque tal y como están las cosas en el fútbol español y en la entidad la solución sólo se vislumbra, si acaso, a largo plazo, así que paciencia, mucha paciencia. Lo ideal sería que la actual directiva hiciera caso al clamor del "que se vayan, diles que se vayan", pero cualquiera se fía del Abramovich de turno que surja y dudo de que entre todos los que amamos este club reunamos dinero suficiente para devolvernos lo que fue apropiado indebidamente. En cualquier caso, se queden o se vayan, y aunque nos volviéramos ricos de repente, el camino es invertir y mucho en el futuro, en la cantera, aunque se tarden unos años en repetir lo del año pasado. Así por lo menos los jugadores que se marchen en los malos tiempos no se irán con el vecino.
Lo comentamos en el twitter de SomosAtleti
Y si quieres, también puedes seguir el twitter de José A. Vallés

30 abr 2010

24 años después...

Volvemos 24 años después a una final europea, y lo hacemos como único representante español en la élite del fútbol continental, pero aún no hemos ganado nada. Disfrutemos este momento histórico y esperemos que se preparen bien las dos finales para regresar a lo más alto por la puerta grande. Podemos ser los grandes triunfadores de la temporada.
El Fulham se interpone en ese logro. No es precisamente un rival demasiado difícil. Por lo menos es peor que el Liverpool, y no es un Hamburgo jugando en su estadio. Y tampoco es el Dinamo de Kiev de 1986, el mejor Dinamo de la historia que nos dejó sin aquella Recopa. Es el momento de estudiar bien al Fulham y dedicar todos los esfuerzos a preparar la final del 12 de mayo.
Se ha perdido 2-1 pero hemos sido mejores. Demasiado tímidos pero mejores cuando lo hemos necesitado. Ha tardado demasiado tiempo en salir Jurado para meter el juego en el área contraria pero el entrenador ha demostrado saber jugar muy bien con los tiempos en toda la competición. El equipo, y en esto Quique tiene mucho mérito, ha sabido administrar de maravilla las ventajas estratégicas de los resultados de los partidos de ida en todas las eliminatorias. Necesitábamos un gol para hacernos con la eliminatoria y lo hemos hecho. Y ahí ha vuelto a aparecer Forlán. El uruguayo no está en su mejor temporada pero sigue demostrando que aun así es uno de los delanteros más grandes de la década. Pero sería injusto alabar solo a Forlán. Todo el equipo ha estado muy serio y no puedo evitar destacar a un Perea impresionante y a un Domínguez que juega cada día a un nivel tan alto que ya ni siquiera llama la atención.
Quique Sánchez está a punto de acceder al Olimpo atlético que alberga entrenadores de la talla de Luis o Antic. Con él, el Atlético ha conseguido algo muy importante. Una generación entera, todos los menores de 20 años, no recuerdan, no han vivido, una final, y menos una doble final. Él nos ha llevado hasta aquí y ahora no hay excusa. Ahora hay que ganarlo todo.

9 abr 2010

Que tiemble Liverpool

Minuto 80 del partido, primer tiro del Valencia a puerta. Y eso que necesitaban un gol a toda costa. Cuando el ataque rojiblanco no aprovecha sus ocasiones tener una defensa impecable y un portero de otro mundo te resuelve una eliminatoria. No merecimos sufrir tanto, pero ¿quién se acuerda ahora del sufrimiento?
Parece increíble pero es a estas alturas de la temporada cuando el Atleti está dando lo mejor de sí. El buen hacer de Quique y la adrenalina de tener a tiro dos títulos tienen la culpa. Podemos con cualquiera, incluido el Liverpool. Que nadie se asuste del rival porque nos hemos enfrentado en varias ocasiones en los últimos dos años y no han podido con nosotros. Arriba podéis ver el último partido amistoso. Ganamos 1-2, con goles de Kun y Forlán. El Kun se perderá el partido de ida. Se ha ganado dos tarjetas absurdas en esta eliminatoria pero aun así podría haber sido peor. La ida la jugamos en casa y había riesgo de perderlo en el definitivo partido de vuelta en Inglaterra. La clave estará en el centro del campo y ahí nos falta Tiago. Raul ha cumplido bien ante el Valencia pero todo un Liverpool demanda algo más de ideas.
Será el reencuentro con Fernando Torres y Maxi. Con todo el cariño del mundo, es el momento de demostrarle al Niño que si quería ganar títulos la opción era el Atleti.