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24 abr 2013

Diego Costa y el "señorío" del Atlético

Diego Costa, víctima de su fama. Foto: Club Atlético de Madrid
Qué memoria más corta tienen algunos. Resulta que hay un atlético de pro, con mucho tirón entre la afición y sillón en tertulias futboleras de televisión, que según qué artículo lo mismo quita a un jugador el honor del "señorío" atlético, que en su omnímoda sabiduría reparte carnets a los "atléticos de verdad", muy pocos no se vaya usted a creer, porque la mayoría, el 99% de los atléticos que no acampamos cada fin de semana en las puertas del Calderón, somos unos idiotas comepipas.

Semejante adalid de la pureza atlética, siempre presto a enriquecer su trabajada leyenda, en un ardid sorprendente ha tenido la casual y original ideal de convertirse en el corifeo de los periodistas atléticos que se han sumado al linchamiento de Diego Costa. ¡Como si no hubiera suficientes con el resto! Rubén Uría, que tanta razón lleva en otras críticas que escribe, aporta a este debate un extraordinario hallazgo que creíamos casposo patrimonio (ignoto) del vecino: "er señorío". Pues bien, según él, el Atlético tiene un histórico"señorío" incompatible con Diego Costa. En su frustrada condición de presidente del Atlético de Madrid reconstituido, el señor Uría no tiene a bien conceder el honor del uso de la camiseta de las rayas rojas y blancas que antes usaran caballeros como Gárate, Collar o Torres, al "pandillero" "incorregible" (también ve el futuro) que ensucia la zamarra atlética. Mira que había jugadores que escoger en los ciento y pico años de historia del club que tuvo el acierto de no elegir a otros de curriculum no tan impoluto, empezando por nuestro admirado entrenador. Ya que él no lo ha hecho no quiero ser yo, maldita sea, quien destruya ese nuevo hermoso concepto de "señorío" sacando de los cajones de la historia rojiblanca legendarios nombres y episodios, celebrados por la gloria de los siglos, que dejarían en una anécdota las pataletas, artimañas y patéticas escaramuzas de Diego Costa. Vaya, que sólo de oír el nombre de Panadero Díaz me tiemblan las piernas y eso que yo no lo vi jugar. Pero sí he visto los piscinazos de Paulo Futre, los vuelos rasantes de López, las venganzas de Arteche, el muslo sangrante de Julen, ese Tomás Reñones que ahora está en la Audiencia Nacional por blanqueo pero podría estar por segar el lateral....  ¡Por favor, paren esto!

El caso es que como ya ha decidido que es "incorregible", Diego Costa no merece una oportunidad para subsanar sus errores y ya son muchos los que piden hasta que se venda al mejor postor al mayor hallazgo futbolístico de la temporada. Al parecer no es digno de esta camiseta y de este escudo un chaval que ha aprendido a jugar al fútbol de la nada y que con 16 años saltó del barrio a la élite; que llegó al Atlético con la desconfianza de todo el mundo y tuvo que ganársela a base de esfuerzo y duro aprendizaje condenado al banquillo o cesiones a equipos menores; que se lesionó gravemente y confió en sus posibilidades para regresar en el mejor estado posible y demostrar en el Rayo que tenía sitio en el nuevo proyecto rojiblanco; que luchó por convencer a Simeone cuando estaba a un paso de marcharse cuando era él o Salvio; que no se conformó con ser el suplente de Adrián o Falcao sino que trabajó hasta convertirse en indiscutible de este equipo, su referente en los peores momentos de la temporada, el luchador incansable que es; un tipo que se deja la piel, que se machaca en el campo por este club, que se pega con su madre por esta camiseta, no merece llevarla según algunos... Los mismos que no han parado de quejarse de la falta de compromiso de la plantilla durante años y años y años... Los mismos, en algunos casos, que quizás no le perdonan que en su día le consideraran uno más de los fracasados productos de la factoría Jorge Mendes contratado por el infausto García Pitarch porque ahora tienen que reconocer el éxito de aquella contratación. Por buscar una explicación, que no lo sé. Porque si este repentino ataque de buenismo, esta especie de inmolación sólo pretende convertir al Atleti en referencia mundial del fair play, podríamos unir al grupo, por el mismo precio, a otros cuantos jugadores de la misma o peor calaña que hay en otros equipos y generalizar la obra de caridad.

Entiendo que la excusa de esta moda, de esta corriente de opinión que ha seguido al artículo de Uría entre periodistas del Atleti es difícil de objetar: el comportamiento de Diego Costa no es limpio, perjudica al club y la crítica "interna" es positiva. Muy bien, pero que se encargue el cuerpo técnico de reconducir discretamente la situación como ya se estaba haciendo con éxito hasta la recaída de Sevilla pero no carguen las tintas sobre el jugador más de lo que es justo y necesario. Hasta el momento todo han sido respuestas a provocaciones, escaramuzas, manotazos y encontronazos con balón en juego, salibazos (mutuos), gestos, simulaciones... Todo muy feo, indeseable y perjudicial y, lo peor para su mala fama, demasiado cerca en el tiempo, pero no ha cometido ninguna agresión grave. Remarquemos eso también. No es justo que se le compare ni con Pepe ni con Medel ni con otros "malos" históricos de nuestro fútbol. La camiseta del Atleti es más fuerte que todo eso, hay que confiar en que le cambie para bien. Su primera oportunidad la tiene este sábado ante el Real Madrid. Competición le ha reitrado la injusta tarjeta amarilla que el árbitro le mostró en Sevilla sin haber visto la jugada (¿una prueba más de la mala fama que entre todos cultivan?). Es un momento óptimo para que empiece dar un muestra de madurez mental.

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de Jose Vallés

11 feb 2011

Algo se mueve en el Atleti

#Atleti Dice Miguel Ángel Gil en El Larguero que los pitos y las protestas que recibe últimamente la directiva son normales y responden a la mala situación del equipo. Que hace apenas unos meses le paraban por la calle para pedirle autógrafos, dando a entender que cuando el Atleti remonte algo el vuelo todo volverá a la tranquilidad. La tranquilidad es una grada resignada a la mediocridad y a pagar su abono cada año con la esperanza de que ese sí será nuestro año.
Lo peor es que probablemente tenga razón, y le avala la experiencia de que en los últimos tiempos la afición se ha conformado con muy poco. Aún así, esta vez parece que algo se mueve en el Atleti y hay señales de ello.
Hay varios hechos que son novedosos. Por primera vez que recuerde, los gritos contra la directiva no vienen precedidos de gritos contra el entrenador. Normalmente las quejas pasan primero por el que dirige el banquillo y esta vez no ha sido así. Y no es que la grada confíe ciegamente en Quique, es simplemente que ahora todos somos conscientes de que el problema no es el entrenador, el enésimo entrenador, sino quien dirige el club.
Con las victorias de la temporada pasada la grada ha despertado porque ya no estamos dispuestos a volver a la nada, y Gil y Cerezo se han dado cuenta de ese cambio y entre ellos han surgido discrepancias públicas. Hay nervios y por eso han recurrido a los medios de comunicación. Primero una entrevista de los dos máximos dirigentes juntos (algo inédito, por lo menos en tiempos recientes) para negar las malas relaciones, y asegurar que el Kun no se va al Madrid (más les vale). Luego filtran en la prensa que se quieren deshacer de Suso García Pitarch a final de temporada, algo que si bien es justo y necesario, no es suficiente. Normalmente el director deportivo es, tras el entrenador, el siguiente en sufrir las iras de la afición. La situación es tal que un cambio de entrenador no ilusionaría a la masa social y por eso ahora están dispuestos a sacrificar al director deportivo que les sirve de pantalla. Si está jugada no aplaca los ánimos van a quedar más expuestos que nunca.
Es de agradecer que el máximo accionista del club se someta a las preguntas de la prensa. Es interesante conocer lo que tiene que decir, su versión de las polémicas. A veces hasta tiene razón en algunas cosas que dice y está bien saberlo. Pero la transparencia no sólo es deseable cuando la afición estalla sino que hay que ejercerla de forma continua. La política de comunicación del club es casi tan mala como la gestión deportiva. Si no se acierta con los fichajes, si se está tirando el dinero mientras dejamos que envejezca una generación histórica de delanteros (Simao, Maxi/Reyes, Kun y Forlán) sin un mediocentro a su altura no es solo porque el director deportivo es malo (o algo peor), sino porque un dirigente se empeña en mantenerlo durante años en el cargo. Es su responsabilidad y es evidente, viendo los números objetivos, que los años de la era Gil no se corresponden con la historia anterior del equipo, de modo que no se puede ir de radio en radio sin mostrar ni un atisbo de autocrítica.
En este contexto surge ahora una plataforma que pretende aglutinar el descontento de la afición. Liderados por Vicente Calderón Jr. y Gabriel Camuñas, Atléticos por el Cambio está haciendo una recogida de firmas que a falta de propuestas más concretas parece tener la intención de conocer el apoyo que tienen para, imagino, ofrecer alguna alternativa más efectiva. Dicen en la radio que están dispuestos a negociar la salida de los dirigentes, a devolver las acciones a los socios y a gestionar la deuda del club, pero de momento no hablan de poner dinero. Dicen que es posible una alternativa aunque no es la primera vez que propuestas similares se han quedado en humo. Dejo patente mi escepticismo y mi esperanza a partes casi iguales.
El escepticismo viene de no encontrar aquí tampoco la transparencia que exigimos a los actuales dirigentes. No me vale escuchar a Calderón decir que tienen abogados muy buenos que les dicen que es posible devolver la S.A. a los socios. Quiero que me expliquen cómo. No me sirve una declaración sobre lo grandes que fuimos sino que me expliquen de qué manera recuperarán en el futuro la grandeza perdida de la institución y sobre todo con qué dinero. Si firmo algo, en definitiva, quiero saber que se va a hacer con mi firma, porque glosar la historia del Atleti lo puedo hacer en este blog.
Supongo que esperan a contar con suficiente apoyo para mostrar sus cartas. Pero yo estoy igual que ayer: no sé si las tienen y no sé a qué esperan. Como dice mi amigo @elratotonto en su twitter: ¿pero alguien duda de que en el momento en el que haya una oferta real, el apoyo social será inmediato? Me encantaría ver su propuesta hecha realidad porque tener alternativas (y a ser posible que no sea un jeque) es la mejor manera de afrontar el futuro del club. Veremos hasta dónde llegan. Las sociedades anónimas están ahí con sus leyes y sus reglas, y aquél error que consentimos es difícil de revertir y menos sin dinero.
Te escuchamos en el twitter de SomosAtleti
Y también puedes seguir el twitter de José A. Vallés