14 mar. 2015

Un error de Miranda y las paradas de Casilla dejan cuarto al Atleti

El Atlético no necesita sumar problemas a los que ya tiene en esta fase de dudas por las que atraviesa. A las dificultades que plantean los rivales y a los errores de los árbitros no puede sumar situaciones evitables como la tarjeta roja de Miranda en una acción innecesaria y extremadamente peligrosa para el rival. El Atleti se tuvo que jugar la vital tercera plaza con un hombre menos durante 45 minutos en un estadio que por alguna razón no nos es propicio. El Cholo hubo de quitar del once a Fernando Torres para cubrir la baja de Miranda con el defensa Giménez y de pensar en ganar pasamos a verlas venir.


Es una circunstancia que parece acosarnos en las últimas jornadas. Ante el Valencia el Atleti mostró claros síntomas de mejoría. No sólo fue mejor que los chés. Estuvo impecable en defensa y no permitió apenas que se acercaran al área. Fue en el primer tiro a puerta, casi al final del partido cuando un error de Moyá, un error propio, propició el empate que hoy, con la victoria del Valencia y el empate del Atlético nos manda a la cuarta plaza.

Ante el Espanyol el Atlético se ha mostrado superior, incluso jugando con 10. El conjunto perico sólo ha causado problemas a través de su jugador más en forma, Lucas Vázquez. Sin embargo, el más decisivo de los blanquiazules vestía de amarillo, Kiko Casilla. Ya en la primera parte evitó con una gran intervención el primer gol en un cabezazo de Fernando Torres tras saque de falta de Koke. En la segunda parte volvería a brillar sacando goles cantados a Raúl García y a Arda Turán, que jugó unos minutos al final del partido. Griezmann también tuvo sus claras oportunidades para marcar, sin éxito. La falta de gol en las últimas jornadas, sobre todo fuera de casa, está condenando a este Atleti que no ve traducir en puntos las mejores sensaciones que se ven en el campo. Aunque el juego no está siendo precisamente el mejor que hemos visto al equipo esta temporada, se percibe en algunos jugadores una cierta recuperación física. La prueba está en que con 10 jugadores toda la segunda parte el Atlético ha sido mejor y parecía el único capaz de ganar el partido.

De hecho, lo hubiera podido ganar si no se hubiera anulado un gol de Griezmann. Un magnífico disparo que entró en la puerta de Casilla precedido de un pase de cabeza de Godín en cuyo salto con un defensor el colegiado apreció una falta más que dudosa. Desde luego si hubiera sido al revés jamás hubiera pitado penalti.

Ahora toca remar a la contra. El Valencia tiene un punto de ventaja, que son dos en caso de empate a final de Liga. Las sensaciones están cambiando, conviene dejar de dispararnos en el pie y empezar a remontar la situación este martes frente al Bayer Leverkusen.

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés.