18 sept. 2017

La placa y la caca


La placa de Hugo Sánchez, atacada

¿Es usted de los que coge caca de caballo de los alrededores y la coloca sobre una brillante placa dedicada las leyendas del Atleti? ¿De los que escupe, tira desperdicios, colillas, latas, vasos… vaya, mierda en general ensuciando un espacio a estrenar en el histórico día de fiesta de todos los Atléticos? Enhorabuena. Ha logrado su momento de efímera y anónima gloria en esos medios de comunicación pendientes de encontrar un borrón en un día fantástico. No lo encontraron en el resultado del partido; no lo encontraron en el funcionamiento general del estadio; no lo encontraron en la espectacular fiesta de inauguración; no lo encontraron en el comportamiento de los aficionados… Salvo en lo referente a la placa de Hugo Sánchez.


Le imagino, anónimo atlético de pro, cargando no sé muy bien de qué manera con la caca recién excretada, aún humeante, de los caballos policiales. Imagino que tal hazaña le hará creerse el más osado y el mejor de los atléticos. Le imagino haciéndoselo saber así a sus íntimos: “¡cogí la caca y la esparcí por la placa!”. Y ellos aplaudirán, como han aplaudido su iniciativa y han colaborado con sus propias aportaciones a ensuciar la placa otros valientes atléticos. ¡Puro “coraje y corazón”! como reza el lema en el que muchos atléticos nos fotografiamos justo al lado.

Confío en que la respuesta general desde dentro de la afición a este lamentable y asqueroso hecho no sea el exculpatorio “se veía venir” o “esto pasa por haberla puesto” que se lee de forma casi unánime (junto a muestras de apoyo) en las redes sociales.  Prácticamente ni una condena al acto vandálico contra una placa que conmemora el trabajo realizado por un jugador que fue “pichichi” con el Atleti y le dio una Copa del Rey con sus dos goles en la final contra el Athletic de Bilbao, independientemente de lo que fuera su historia posterior con el Real Madrid. ¿En qué lugar nos deja como afición consentir ese tipo de actitudes?

Una actitud que contrasta especialmente con la respuesta del afectado. A la mierda y al desprecio, Hugo Sánchez ha contestado con un respetuoso, cariñoso y ejemplar tuit, acompañado de la foto de uno de sus goles de rojiblanco: "Felicidades Atlético por el nuevo estadio Metropolitano. Nuevas metas, nuevo camino, nuevo destino, siempre orgulloso y siempre grande". El Kun Agüero, otro de los “ensuciados” en el Paseo de las Leyendas, se adelantó a la inauguración con otro recuerdo a la hinchada: “Lo mejor para toda la gente del Atleti en su nuevo estadio Metropolitano. Que sigan haciendo historia como en el Calderón.”



No hace falta que todos y cada uno de nosotros los tengamos en nuestro santoral, faltaría más, pero el mínimo respeto debería caracterizarnos como afición. Aquí ya hemos comentado que el club podía haber hecho mejor la selección de las Leyendas y que se han cometido injusticias. Pero no se trata de eso. Se trata de saber qué tipo de afición somos, de si ésta es la mejor forma de expresarnos y de si queríamos ensuciar el estreno del Metropolitano con mierda de caballo.

Lo comentamos aquí o en el twitter de SomosAtleti.