22 nov. 2014

El Atleti vuelve a marcar distancias

El Calderón sigue resolviendo los dilemas a favor del Atleti, lo que es una gran noticia. Porque se decía antes del partido que los rojiblancos llegaban con dudas a este encuentro tras la última derrota. Y decían también que el Málaga llegaba imparable tras cinco victorias seguidas y el buen juego desplegado. A esta circunstancia habría que añadirle el virus FIFA que si a algún equipo podía atacar más que a nadie ese era al Atlético de Madrid, el conjunto de la Liga con más internacionales dispersos por el mundo esta pasada semana. Sin embargo el equipo sigue imparable en casa y lo ha demostrado ante uno de los equipos más en forma del momento, ajeno a todos esos impedimentos, y bajo la batuta dominante de Tiago para arrancar las operaciones en el medio campo. A partir de ahí ya son Arda, Koke y Griezmann, el tridente creativo capaz de lo mejor cuando se les junta, los que encienden la mecha.

Tuvo el Atleti un inicio de partido sereno, ordenado, pendiente de anular las opciones de creación de juego del rival. Y lo consiguió con la particularidad de que esa presión le permitió robar balones muy arriba. Todo resulta más coherente, más fácil, claro y fluido cuando Tiago está en el campo. Él los ordena, los coloca y los distribuye a todos. Luego llega el balón a Arda y la lía.



 A los doce minutos llegó el gol en un córner cabeceado a la red por Tiago en el primer palo, pero antes ya había avisado el Atleti. Reculó el equipo tras el gol pero esta vez no tanto como de costumbre. Moyá, siguió sin noticias del esférico, y el Atleti buscó las contras con precisión. Milimétrica. En una de ellas Mandzucik guarda el balón y da un magnífico pase al turco que en profundidad cede a Griezmann para que marque a un metro de la línea de gol. Contra de manual que dejaba casi sentenciado el partido al borde del descanso.

Sin embargo el Málaga salió decidido a buscar su oportunidad en la segunda parte. Marcó en el 64 en su primer tiro a puerta y pudo empatar poco después si Godín no fuera Godín y apareciera de la nada para cortar un disparo en solitario. Pero a partir de ahí el Atleti volvió a tomar las riendas. Tuvo mucho que ver la salida de Raúl Jiménez por un Mandzukic que jugó todo el partido aparentemente mareado con molestias en las cervicales. El mexicano le puso otra velocidad a la delantera del equipo y tuvo dos claras ocasiones que desperdició disparando al cuerpo del portero. Apunta cosas buenas y se merece más oportunidades.

La expulsión de Samuel a causa de su insistencia en las faltas y del festival tarjetero del ínclito Teixeira acabó por dar el control al Atleti. Godín remató el marcador con un gol de cabeza a pase de Tiago y el árbitro remató su espectáculo expulsando a Gabi, quien por otra parte, muchas veces carece de control sobre el número de faltas que comete entre aparatosas e innecesarias.

Tres puntos más para mantenerse cerca de los líderes y volver a poner distancia sobre un posible rival que se estaba viniendo arriba. Mientras se aclara definitivamente en que liga estamos jugando, lo cierto es que no nos despegamos.

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés.