26 oct. 2014

El Atleti se agarra a la cabeza de la Liga

Mandzu tiene gol. Foto: www.clubatleticodemadrid.com
La mejor noticia es que el Atlético de Madrid se está acostumbrando a ganar y está ya a sólo dos puntos de un liderato por el que pujan otros dos invitados no habituales, el Sevilla y el Valencia. El partido deja dos lecturas que corresponden a cada tiempo de juego, porque si en la primera parte se jugó con solvencia, buen juego, oportunidades y gol, en la segunda se perdió la concentración, el sentido y la intensidad jugando con uno más, hasta el punto de desear que llegara el final de partido.

Mandzukic cazó al filo del descanso un balón suelto en el área para adelantar y, a la postre, dar la victoria al Atleti en un partido que al final costó ganar más de lo necesario en medio de unas cuantas marrullerías en el terreno de juego. Otra vez la jugada vino de un saque de esquina y volveremos a escuchar que el Atleti sólo es capaz de marcar de jugada de estrategia. Sin negar la evidencia de que así marcamos muchos goles creo que ya es hora de que se profundice un poco más en esta cuestión. El Atleti sacó ante el Getafe ocho córners, la mayoría en el primer tiempo, lo que evidencia la presión atacante a la que se sometió a los azulones en su propio campo. Si además cuentas con especialistas tanto en el saque como en el remate, no es de extrañar que acabe llegando el gol. Al final tantos goles a balón parado muestran que el equipo domina los partidos y crea ocasiones, incluso fuera de casa. El Atleti pelea y mantiene la concentración como siempre, pero elabora juego y maneja los partidos como un equipo grande que sabe jugar al mejor fútbol. De ello se encargan Koke y Arda con el respaldo, hoy, de Mario Suárez detrás y las diabluras de Griezmann y la finalización de Mandzukic delante. Todo con la ayuda de las bandas. Así fue al menos durante la primera parte y así lo estamos viendo en los últimos partidos. Simeone está encontrando la clave y los delanteros el gol. Mandzukic ve puerta por segundo partido consecutivo.

Pero en la segunda parte del Coliseum hubo algún cortocircuito. Parece que una vez abierto el melón el equipo se relajó sabiendo que a partir de ese momento encontraría espacios para rematar la faena. Con el Getafe no fue así, ni siquiera a partir de la expulsión de Alexis. El Atleti perdió la concentración quizás precisamente porque los jugadores del Getafe convirtieron esos primeros momentos de la segunda parte en una abierta batalla subterránea que ya empezó a fraguarse desde el inicio del partido en cada saque de esquina. Alexis y Juan Rodríguez tuvieron la misión (fracasada) de que no llegara el gol como finalmente llegó y utilizaron todo tipo de tretas. Al final los roces se fueron cocinando hasta que acabaron con la expulsión de Alexis por un puñetazo a la cara de Mandzu. Los pisotones de Juan Rodríguez al croata quedaron sin sanción pero su sucia actuación la ha visto todo el mundo. El Atleti es el equipo violento, ya saben.

Con uno menos el Getafe lo lógico hubiera sido ver a Griezmann romper las líneas azulonas con sus carreras, pero todo lo bien que estuvo la primera parte estuvo de desaparecido en la segunda. Inexplicables las ausencias del francés que acabó en el banquillo sustituido por Cerci. El ímpetu del Getafe, sobre todo mediante las carreras de Yoda, llevó el miedo a la portería atlética. No es que hubiera una sensación clara de que fueran a empatar, ahí estaban para impedirlo Godín y Miranda, y Moyá, que salvó dos buenas ocasiones, pero inquietud hubo. Al final el Atleti se dedicó a controlar el balón, cuando pudo, y a dejar pasar el tiempo. Uno a cero y la sensación de que se podía haber cerrado el partido antes para no sufrir. Tres puntos y algunas dudas para seguir mejorando.

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés