23 abr. 2014

El talón de Aquiles de la única apuesta posible de Mourinho



Mourinho levantó una muralla. Foto: www.clubatleticodemadrid.com

Un empate a cero no es mal resultado, nadie dijo que fuera fácil llegar a la final de la Champions y sólo los interesados consideraban al Chelsea de Mourinho una perita en dulce. El partido de vuelta decidirá el finalista tras un encuentro feo que se jugó como quiso Mourinho, con un horrible estilo unánimemente criticado. Pero en los análisis de los partidos y de las estrategias de los entrenadores a veces parece olvidarse que las eliminatorias son a dos partidos y que el factor de jugar la vuelta en casa tiene su valor. Si no hay nada que reprochar a los jugadores atléticos, que lo intentaron todo para irse con algún gol de ventaja  en la eliminatoria, creo que  tampoco se puede echar en cara al Chelsea que optara por asegurarse no perder en el fortín del Calderón sacrificando sus opciones de marcar un gol.  Si su estrategia fue acertada o no se verá el próximo miércoles.

En la previa del partido algunos jugadores atléticos quisieron en vano poner el cartel de favorito al Chelsea. Las casas de apuestas no picaron el anzuelo y Mourinho menos. Vencer en el Calderón hoy por hoy es una tarea titánica como bien saben equipos de postín como el Milán o el Barça. El último partido de Champions contra los culés acabó de despertar a Europa sobre la realidad del equipo de Simeone y su estadio. Sin Hazard, sin Oscar en su mejor momento, sin Eto’o, sin Ivanovic, pensar en buscar abiertamente el gol en el Calderón hubiera sido un suicidio para el Chelsea.  Sus defensas, Terry y Cahill, son extraordinarios en su área en posiciones estáticas y en el juego aéreo, pero en posiciones adelantadas defendiendo los balones diagonales que le mandan a Diego Costa hubieran sido pura mantequilla. Mourinho quiso defender su portería de la mejor manera que podía y blindó la defensa con un trivote y con dos falsos extremos de segundos laterales. Ahí es nada. Lo fio todo en ataque a una jugada aislada de Torres o a un balón parado, algo difícil pero no imposible. Lo más feo e injustificable de todo fueron las constantes pérdidas de tiempo y las interrupciones del juego pero eso tampoco es algo ajeno al fútbol y es labor del árbitro frenarlo.

La estrategia de Mourinho no hace sino poner en valor al Atlético de Madrid. El Chelsea jugó en el Calderón como si delante estuviera al mejor Barcelona, una estrategia, por cierto, que ya les dio buenos resultados anteriormente. La diferencia es que el Atleti no es la quintaesencia del tiki taka precisamente y el Chelsea no es un equipo menor de una liga cualquiera. Si recordamos los partidos de la pasada Supercopa veremos algunas similitudes en el planteamiento que Simeone dispuso en el campo contra el Barça con el de Mourinho ayer.  Diego Costa llegó a jugar de extremo para tapar las subidas de Jordi Alba. En pasadas temporadas Falcao se veía obligado a hacer contraataques de 60 metros al Barça de tanto que el Atleti replegaba las líneas atrás. Aún así, es verdad que el Atleti de Simeone siempre ha ofrecido alternativas de ataque que ayer el Chelsea apenas puso sobre el campo. Y es que en esta temporada el Atleti ha crecido, y aunque a veces pueda atascarse en la creatividad, se comporta y actúa como un equipo grande y quien opine lo contrario que repase los primeros veinte minutos del último partido contra el Barça. El Atleti nunca ha hecho un partido tan rácano como el que el Chelsea ofreció ayer. Aun así Mourinho aseguró en la rueda de prensa, para defenderse, que era la primera vez que veía al Atleti jugar el partido de ida de la Champions a ganar.

 

El Cholo, que conoce perfectamente a Mourinho, sabía cuál iba a ser el planteamiento del entrenador blue y por eso utilizó a Diego de inicio buscando su habilidad para el pase interior y las asociaciones, o para el disparo lejano una vez que se comprobó que la malla era impenetrable. Eso no dio resultado y tampoco el constante recurso al pase al área desde las bandas, donde ni Raúl García ni Diego Costa pudieron rematar con la comodidad suficiente. Lo explicó así Simeone:

Son lecciones que Simeone habrá aprendido para el partido de vuelta. La duda es qué versión del Chelsea se verá entonces. Mou contará en ese partido con Hazard, su mejor jugador creativo, y con Ivanovic y Azpilicueta en las bandas con los que abrir el campo. Juega en casa con su público y es difícil que haga un planteamiento tan rácano y poco vistoso teniendo además que marcar necesariamente un gol para pasar a la final pero… Mourinho es Mourinho y de lo que se trata es de hacer lo más apropiado para conseguir el objetivo que no es otro que estar en Lisboa. 

Al Atleti le conviene un partido inverso al que vimos ayer, es decir, ceder la posesión y esperar a que el Chelsea adelante sus líneas para robar el balón y lanzar el contraataque. Pero nosotros también tenemos que marcar un gol para ir a la soñada final. La ventaja es que a partir de ese gol cualquier empate nos vale y ese es el talón de Aquiles de la apuesta de Mourinho. La peor noticia es la ausencia de Gabi por sanción aunque ellos no podrán contar con Lampard, Cech, Obi Mikel ni, veremos, Terry. Así valoró Simeone la baja del capitán:


 

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés