5 feb. 2014

Un Atleti desconocido dimite de la Copa

Saltaron chispas entre Pepe y Costa. Foto: www.clubatleticodemadrid,com 
Para cuando el Real Madrid había metido su primer gol el árbitro ya había obviado dos penaltis en el área blanca, dos expulsiones a Arbeloa y Pepe y un sin fin de marrullerías, guarrerías, cerdadas (lanzamientos de mocos incluidos), provocaciones, y todo tipo de "señorío" de los jugadores madridistas, que habían salido con la consigna de provocar a Diego Costa para que le sacaran la amarilla con la que no jugaría la vuelta. Lo consiguieron en la segunda parte, mucho más tarde de lo que cualquier ser humano normal con nervio en el cuerpo hubiera soportado. Debió de pensar Clos Gómez cuán complicado iba a ser escribir el acta si pitaba todo lo que ocurrió en el campo y cómoiba a hacerlo para no cometer el más mínimo error que no fuera a ser destripado durante horas en todas las tertulias deportivas. Cualquiera...
Hasta aquí el lamentable comportamiento ético del rival, indigno de un espectáculo deportivo, y del árbitro, que las cosas del llorar a todas horas son más propias de ellos. Ahora, el patético espectáculo deportivo de los nuestros, que hicieron el peor partido que se recuerda desde que Simeone los entrena.

El Atleti salió de inicio con un planteamiento muy ofensivo con Raúl, Arda, Koke y Diego en la media. El brasileño se colocó de media punta pero la apuesta apenas sirvió para crear juego y Raúl en la banda siempre es menos Raúl. En ataque, sólo una oportunidad de Arda Turán.  Además defendió mal. Hasta Miranda cometió dos errores defensivos. El Real Madrid encerró en su campo al Atleti en buena parte de los primeros 45 minutos y fruto de esa presión llegó el gol de Pepe por mucho que lo hiciera con la suerte de que su disparo, que iba fuera, golpeara en un defensa y despistara a Courtois.

Simeone quiso cambiar la cosa quitando a Diego y volviendo a un 4-4-2 con Raúl arriba y Diego Costa y Cebolla en la banda. No sirvió de nada. La intensidad del Real Madrid fue mucho mayor que la que aplicó el Atleti. De los nuestros, ni un pase en condiciones, ni una posesión larga, ni una jugada decente. En ningún momento se atisbó una reacción y sólo a balón parado Godín de cabeza pudo marcar. Lo que faltaba en este panorama es que Courtois fallara en el segundo gol de Jesé o que el tercero del Madrid también llegara de rebote. Desastre completo casi imposible de solucionar en el Calderón sin Costa (sancionado), con Villa más que dudoso por sanción, y con la sensación de que no merece la pena el esfuerzo.

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés.