1 oct. 2013

El Atleti tiene una chistera inagotable

Arda Turán dio la victoria al Atleti. Foto: Club Atlético de Madrid
Si algo le quedaba demostrar a este equipo esta temporada es que es capaz de remontar un partido en contra y lo ha hecho frente al mejor Oporto sacando un conejo de la chistera en un hasta hoy maldito estadio de O Dragao. No podía tener el Atleti más presupuestos en contra para este encuentro. Un rival competitivo como pocos en este torneo, un estadio en el que no ganábamos ni a tiros, bajas importantes, incluida nuestra referencia atacante Diego Costa, y la resaca postderbi, muy a tener en cuenta. Todo eso se notó en la primer parte.

El Oporto le ha jugado al Atleti con sus propias armas. Ha presionado más, ha corrido más y ha cerrado los espacios en el centro del campo atlético para impedir transiciones claras hacia la delantera. Hasta el gol de Jackson Martínez llegó a balón parado como si se lo hubiera pasado el mismo Koke. Cedió algo de presión a partir del minuto 30 pero eso no impidió que el Oporto siguiera llevando peligro al contraataque.

Desaparecido Villa salvo para fallar múltiples controles, el Atleti sólo vivió de los balones largos generados por Raúl García (sobresaliente el navarro) y alguna internada de Leo Baptistao. El Atleti tiene un problema si Villa no encuentra protagonismo en este equipo ni siquiera cuando falta Diego Costa. Vino al Atleti para recuperar su puesto de indiscutible goleador en la selección y de lo único que se habla es de si ese puesto se lo tiene que adjudicar el brasileño nacionalizado español.  Se le echó de menos al de Lagarto cuando hubo necesidad de una referencia para mandar el balón arriba a falta de capacidad de generar juego en el centro del campo.

Simeone vio claro que el asturiano no aportaba y sacó al Cebolla Rodríguez en el segundo tiempo. Más juntos y más intensos, se vio un Atleti más reconocible en la segunda parte. Pocos equipos como el Atleti son capaces de doblar la intensidad y la presión tras los descansos. Aún así el gol del empate vendría a balón parado. Godín devolvió la moneda en el minuto 58. Raúl pudo marcar después pero se lesionó. Con Leo también ya fuera del campo (había salido Koke), Simeone no tuvo más remedio que recurrir a Óliver como exótico delantero centro.

Cuando ya todos dábamos por bueno el empate, algo nos decía que aún quedaba un último conejo en la chistera. Una jugada de estrategia en una falta sacada por Gabi la remató Arda Turán a gol. Era el minuto 85 y a la alegría de la inminente victoria se sumaba a la del trabajo bien hecho y recompensado.

Alguien tumbará al Atleti algún día pero está claro que este equipo está hecho de puro cemento armado.

Conversamos en  el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés