10 feb. 2013

Cuando el Atleti se vuelve vulgar

Momento para la reflexión del Cholo
El #Atleti es bastante menos Atleti cuando sale del Calderón. Y eso supone que es menos Atleti, en general, porque los campeonatos no se juegan sólo en casa. El equipo disminuye, se encoge, se jibariza. El Rayo, igual que el Athletic de Bilbao, ha logrado ahogar con su presión a un equipo como el Atleti, que ha demostrado ser experto en la presión: el "presionador", presionado. Como consecuencia, el Atleti se vuelve vulgar, ramplón, mediocre; uno más. Y si algo no podemos ser, si queremos estar arriba, es uno más, del montón.

Es comprensible que los entrenadores se preocupen por las rotaciones conforme avanza la temporada. Se acumulan los partidos, y temen un bajón en el rendimiento de los titulares. Pero en equipos como el Atleti, con notables limitaciones de plantilla, las rotaciones no funcionan igual que, por ejemplo, en el Barcelona. La realidad que algunos se niegan a ver es que, al final, las rotaciones se hacen solas, entre expulsiones, acumulación de amarillas y lesiones. Y la segunda realidad es que, desde que Simeone empezó con las rotaciones en la Liga, los partidos cuesta más ganarlos. Bastante más.

Por suerte, hasta ahora se han conseguido todos los puntos disponibles en el Calderón. Pero es demasiado optimista pretender que esto va a seguir así hasta el final del campeonato. Y rendirse a domicilio, como el equipo se está rindiendo últimamente, resulta suicida.

Además, Falcao lleva un mes sabático (era más necesario marcar en el primer minuto que en el último). Adrián lleva una temporada entera sabática. Y el equipo se ha sumido en una peligrosa "DiegoCostadependencia", de la que le cuesta salir.

Es momento para la reflexión, porque ya hemos entrado en el tramo definitivo de la temporada, tanto en Liga, como en Copa, Como en Europa League. Tramo definitivo, y peligroso: podemos conseguirlo todo, pero como equivoquemos el rumbo también podemos quedarnos en nada.

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