4 feb. 2013

Diego Costa, el coloso

Hoy es el jugador más en forma del #Atleti. Sale al campo y la grada lo aclama, los jugadores de su equipo encuentran un referente, Falcao, respira con el compañero que le abre el camino y los rivales..., los rivales se cagan, con perdón. O en su defecto le escupen. Es Diego, Diego Costa, Diego el coloso.

Diego Costa, el coloso
Foto: Facebook Club Atlético de Madrid
Diego es el nuevo objetivo de rivales, prensa y árbitros. Criado futbolísticamente en la brega, rápidamente se le ha puesto en el punto de mira. Cometió un día el error de enfrentarse a medio equipo madridista y responder a sus constantes y orquestadas provocaciones sacando el manual de la baja pendencia. Desde entonces le miran mal allá por donde va y todos creen conocerle, así que le buscan las cosquillas cuando no el tobillo. Y si se revuelve, si protesta o si comete falta de tosca manera no falta el árbitro que sanciona más la fama que la falta con una tarjeta. A veces da la sensación de que algunos árbitros llevan anotada la amarilla a Costa antes de salir al campo, una especie de amarilla preventiva. Contra el Betis se la han sacado con su primera falta (bien fea, eso sí) y no jugará contra el Rayo la semana que viene. Viendo que el monte es orégano ha comenzado la caza y el pobre Costa ha recibido patadas, empujones y salibazos de todas las clases. Un máster de paciencia que ha quedado reflejado en la tangana que se ha formado en el campo. Diego Costa, por si acaso, se ha marchado del lugar a toda prisa no fuera que alguien lo involucrara, el primero el árbitro. ¡Aguanta muchacho!

El caso es que Simeone ha optado por reservarlo contra el Betis o, en sus propias palabras, dejarlo para que juegue media hora y lo haga a tope. Y tanto que lo ha hecho. Es verdad que sin él el equipo se ha podido ir la primera parte con un 3 a 0 si Arda, por dos veces, Gabi en otra, hubieran estado más acertados ante la portería de Adrián. El dominio rojiblanco ha sido total en los primeros 45 minutos como viene siendo habitual cuando jugamos en el Calderón.

Después también hemos sido dominadores pero no tanto. El Betis ha espabilado algo, se ha empezado a notar el cansancio y es en ese momento cuando Simeone ha dado entrada a los Bulldozer que tenía reservados: Cristian Rodríguez y Diego Costa en lugar del cansado Arda Turán y el aún ineficiente Adrián.
No ha hecho falta que Costa pisara el terreno de juego para comprobar que es el nuevo ídolo del Calderón. En cuanto ha sido llamado para quitarse la ropa de suplente el murmullo y los aplausos han tomado la grada. Y ya en el campo intimida. Dos carreras, un choque, un salto y gol. Objetivo conseguido a las primeras de cambio.

Con Falcao a medio gas (preocupa el estado del colombiano), el Atleti reculó a la espera de un contraataque. Hubo ocasiones para aumentar el marcador pero poco claras. Lo que sí se hizo mejor que en otros partidos fue defender el resultado sin recular tantos metros atrás. A destacar la labor defensiva de Miranda, el buen papel de Cisma (yo sigo sin entender porque le gusta tan poco a Simeone) y sobre todo Gabi, omnipresente en todas las facetas de un centrocampista. Acortamos la ventaja del Barcelona en la misión imposible por darlos caza y la aumentamos con los perseguidores. La plaza de Champions está prácticamente conseguida aunque conviene no mencionar objetivos que partido a partido nos va mejor. Sigamos soñando...

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés