21 feb. 2013

A recuperar lo que se perdió en Madrid

La plantilla del #Atleti en Moscú. Foto: Facebook Club Atlético de Madrid

#Atleti La decisión de Simeone de mandar a Rusia un once con ocho suplentes y dejar en Madrid piezas fundamentales como Gabi, Godín, Arda, Filipe o Koke, entre otros, no ha dejado indiferente a nadie. Los atléticos se dividen entre los que se muestran disgustados porque creen que está tirando la Europa League y los que piensan que es la decisión correcta, dadas las circunstancias.

Razones hay para defender ambas posturas y se le paga al técnico para que elija y asuma la responsabilidad y las consecuencias, pero una cosa es evidente: la Europa League no se deja ahora  en la estacada por la decisión de dejar buena parte de los titulares en casa sino ya en su día cuando mandó a Asenjo a rematar el saque de esquina del minuto 94 en el Calderón. Sin aquella infausta decisión es muy posible que hoy viéramos sobre el campo a los mejores del equipo. O no, pero entonces sí tendríamos definitivamente claro que Simeone nunca apostó por esta competición.

Remontar el 0-2 de la ida claro que es posible, pero muy poco probable. Jugamos en un estadio de hierba artificial, a unos -11º, sin un alma en la grada del estadio moscovita (dicen que habrá 1500 personas) y contra un equipo que si algo mostró en el partido de ida es que sabe jugar perfectamente a defender un resultado. Dicen los defensores de la teoría de que Simeone lleva un buen equipo para estas condiciones (que los hay), que el Atleti no necesita a los mejores atrás ante un equipo, el Rubin, que va a jugar con el autobús puesto en la portería. Así jugó en Madrid y nos cascó dos. Que se va a encerrar atrás es obvio, pero el peligro del Rubin serán los contraataques, los pelotazos a un Rondón que se va a enfrentar a los suplentes habituales Manquillo, Cata o Cisma sin pasar por el bloqueo previo de "Gabiestoyentodaspartes". También dicen que no tira la competición porque lleva a Falcao. Qué remedio, si no tenemos otro delantero, con Costa sancionado. Evidentemente, Simeone se la juega a dos bazas cuasi milagrosas: el ímpetu, arrojo y descaro de los canteranos, y los cabezazos de Falcao, que recibirá, calculo, unos doscientos envíos aéreos al área. Insisto, posible, pero muy poco probable.

Simeone ha decidido apostar muy poco a esta baza. Sabe que de pasar, quedan aún varias engorrosas eliminatorias para llegar a una hipotética final y ha considerado que no hay gasolina para tanto recorrido salvo que la quemen los suplentes. Su objetivo es la Copa y, sobre todo, asegurar la clasificación a la Champions, triunfo que no implica gasto en confeti pero sí garantiza más del doble de ingresos (sólo por clasificarse) que ganar la Europa League.

Un equipo como el Atleti tiene que ir a por todas las competiciones alegan también muchos. Es una afirmación salida del corazón a la que es difícil oponerse. Aunque si realmente fuera una cuestión de orgullo habría que mirarlo más detenidamente. Otros equipos de los importantes de Europa pasaron olímpicamente de la UEFA el pasado año cuando cayeron de la Champions, pues para ellos no tiene el mismo interés la que es, nos pongamos como nos pongamos, segunda competición europea.

Creo que Simeone considera que tenemos dos copas bien recientes y muy meritorias. Que si se gana otra, bien y que si no tampoco hay que echarse las manos a la cabeza. Hemos dado el salto a otro nivel y ahora hay que consolidarlo. El cuerpo técnico, que puede equivocarse, es el que mejor sabe como están los jugadores y si es necesario dejarlos en casa para ese objetivo.

Dicho esto, sólo queda esperar y desear que esta tarde, salgan los que salgan, remonten la eliminatoria y nos lleven a otra final europea.

También puedes ver  la videonoticia de la previa del Rubin-Atlético de Madrid de SomosAtleti TV:



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