6 ene. 2013

Mal día para hacer regalos

Raúl García, autor del gol
Foto: Facebook Club Atlético de Madrid
Se le ha escapado al #Atleti, en los últimos minutos, una victoria que ha trabajado duramente durante los 90 minutos. El partido contra el Mallorca tenía la condición de "partido trampa" por varias razones. El regreso de las vacaciones, la ausencia de tres pilares, una en cada una de las líneas del equipo, la angustia del equipo rival, Mateu Lahoz manejando el pito... Y al final se ha confirmado la trampa cuando menos lo esperábamos.
El Atlético ha dominado el encuentro de principio a fin y ha jugado con una autoridad que no siempre se ve fuera de casa. Eso no siempre se ha traducido en la necesaria profundidad y en oportunidades de gol durante la primera parte. Muchas veces cuando jugamos sin Falcao parece como si jugáramos con su fantasma. Demasiados centros al área desde las bandas buscando un inigualable olfato rematador que sólo tiene él. Es verdad que el cerrojazo defensivo de Caparrós no ha dejado muchas opciones de juego interior a pesar del buen papel que ha realizado Koke en esas tareas durante el partido de hoy. Eso sí, mientras, nuestra defensa tranquila. Cata Díaz se sigue mostrando muy seguro cuando le toca sustituir a uno de los centrales titulares.
En la segunda parte llegaron más oportunidades. Aouate se convirtió en el mejor de los bermellones. Apareció Raúl García y Diego Costa vio premio al fruto de su intenso trabajo con su participación en el gol. Bendita mala leche la del brasileño. Cuando todos esperaban y gritaban el pase hacia atrás a algún compañero, él se empecinó en un nuevo regate al defensa y un disparo con gran violencia que el portero sólo pudo rechazar a los pies de Raúl García, quien sólo tuvo que empujar a gol. Era el premio a la mayor ambición, al mejor juego del Atlético y a las oportunidades gozadas, pero la buena suerte de otras veces no nos ha empezado a acompañar este nuevo año. Una jugada desafortunada, un lío en el área a la hora de despejar un saque de esquina (no es la primera vez que pasa), terminó con un balón perdido en las botas de un rival. Su golpeo desviado por Cata Díaz acabó en la red. Al final hasta se pudo perder en un lanzamiento de falta al palo de Giovanni, el único jugador de campo del Mallorca que nos inquietó durante el partido.
Se frustra la persecución de Barça, ya imposible y se da alas al Real Madrid para alcanzar el segundo puesto que tan felices nos hace ahora mismo. No debemos caer en el desánimo por este resultado. Como en otros tropiezos, no ha sido fruto del mal juego ni de la falta de actitud. El próximo partido tampoco faltará gol. Vuelve Falcao.

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés.