30 nov. 2011

Elogio de un equipo que huye de la mediocridad

El rival ante el que el #Atleti ha jugado un buen partido hoy era el muy mediocre Celtic de Glasgow. La victoria puede no tener mucho mérito, aun contando con la tempestad de viento y agua que pesaba contra nuestra mayor calidad, pero si bajamos por un momento (sólo un momento) del nivel de exigencia deseado y deseable al nivel de exigencia que las actuales circunstancias imponen contra natura, hay que convenir que se ven brotes verdes y no son como aquellos que se anunciaban sobre nuestra economía.

Para empezar una simple comparación entre la clasificación lograda hoy y la eliminación de la temporada pasada tras dos derrotas ante el "potente" Aris de Salónica nos deberían sacar de dudas, pero no tanto por el hecho de la clasificación para la siguiente fase como por el comportamiento de los jugadores en aquéllos partidos y lo visto en éste.

Lo que me hace ver que aún hay esperanza de remontar en Liga y de hacer algo en el resto de competiciones es que hay un grupo de jugadores a los que se ve comprometidos con una idea: huir de la mediocridad a la que el resto de la institución parece querer abocarlos. Hoy se ha visto sobre el campo ese compromiso y también se vio en el derbi frente al Real Madrid. Justo todo lo que faltó en Getafe, es cierto, pero parece que aprendieron la lección. En ese grupo de jugadores destacan Diego, Arda Turán, Adrián, Salvio y Domínguez entre otros.

La primera mediocridad a la que tienen que sobreponerse día a día es la de su propio entrenador, Gregorio Manzano, un señor que les manda desnudos al matadero del Camp Nou para luego decir sin rubor alguno que el Barcelona es "un equipo insuperable" y que "para ganarle al Barça es necesario que ellos saquen a los del filial o que tu equipo juegue el partido del siglo. Hay que quitarse el sombrero". El mismo entrenador que ante la adversidad en pleno bajón del equipo se plantó en el entrenamiento con una tablilla llena de recetas  mágicas para salir de la crisis... que podía haber escrito un aficionado a la astrología y los horóscopos. El mismo que ante el siguiente máximo rival, el Real Madrid, desveló su estrategia en una entrevista dos días antes del partido dejando atónito a todo el mundo con esta declaración de intenciones: "no jugar ni alegres ni abiertos ni divertidos. Tenemos que hacer un partido cerrado, bronco, feo, no exento de calidad, pero que no seamos unas hermanitas de la caridad." Perfecta excusa para que el árbitro nos volviera a aplicar la versión estricta del reglamento que sólo utiliza para el Atleti y buena ocasión para que Mourinho y sus jugadores exageraran su teatro ante el juego duro, que no violento, de los rojiblancos.

Lo del juego duro del derbi me lleva a otra mediocridad aun mayor: la de nuestra directiva. Los jugadores de nuestro equipo están indefensos desde hace años ante los constantes malos arbitrajes sin que nadie alce la voz, y no lo digo por el último derbi, que no fue el peor. Pero más humillante aún es que ni Enrique Cerezo ni Gil Marin hayan elevado una protesta al Real Madrid por la provocación que supone que el club blanco cuelgue en la portada de su web la foto de la entrada de Perea a Cristiano Ronaldo para hablar del supuesto esguince del portugués, en una estrategia mediática destinada a influir sobre los árbitros (la de Perea debe de ser la primera patada que ha recibido en España). Si en eso consiste el pacto de caballeros de ambos clubes propongo que en adelante la web del Atlético de Madrid ponga, de buen rollo claro, una galería de fotos recordando el primer aniversario de la entrada de Cristiano a Ujfalusi, aquella que pudo costarle la carrera y que tenía el agravante de que el portugués no defendía su área precisamente. La pueden ver al final del artículo.

Y por si fuera poco, Florentino Pérez permite que Cristiano reproche en un acto público (los premios As del deporte) al presidente de otro club lo que ha ocurrido en un terreno de juego. Cerezo parece satisfecho de la respuesta que le dio al portugués, convencido como está de su sagacidad, pero no se da cuenta de que la única respuesta que le tenía que haber dado como presidente de una institución centenaria es que un jugador, por muy importante que se crea, no es quién para dirigirse a él en esos términos.

A todo esto se tienen que sobreponer los nuevos buenos jugadores que hemos fichado y algunos de nuestros prometedores canteranos. Hoy todavía se les ve con ganas de triunfar. ¡Qué más se les puede pedir!


Te escuchamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés.