24 sept. 2011

La fuerza por la boca


#Atleti Menos humos, señores. Ya nos han puesto en nuestro sitio. Se nos va la fuerza por la boca, y eso es lo peor que puede pasar. Hemos ido de nuevos ricos en las últimas semanas, y eso es una horterada, una idiotez y, lo que es peor, un gran error.

En los primeros partidos de Liga el Atleti ha jugado bien, incluso muy bien en algunos momentos. Pero llegamos al Camp Nou y pasa lo de siempre. Hemos sido buenos frente a los malos, pero volvemos a ser malos, timoratos y asustadizos contra los buenos. Los atléticos no podemos asumir con normalidad que los único que podamos esperar cuando jugamos con el Barcelona o con el Madrid es que no nos humillen. Estoy seguro de que muchos firmarían una derrota honrosa antes del partido, con tal de no tener que soportar lo que sabemos positivamente que se nos va a venir encima.

A pesar de la goleada, hay que reconocer el buen trabajo general de Gregorio Manzano, y seguir adelante. Pero esta vez se ha equivocado. Y creo que se equivoca en términos generales con una manía muy extendida entre algunos entrenadores: las absurdas rotaciones. Llevamos sólo un mes de competición: ¿de verdad que hay que hacer rotaciones desde septiembre? ¿Por qué no juegan siempre los mejores?

Las rotaciones pueden ser un buen invento para equipos como el Barcelona, que tienen 24 titulares en la plantilla. El Atleti ha mejorado mucho este año, pero no damos para tanto. Y, además, las rotaciones se hacen solas durante la temporada. Todos los jugadores acaban acumulando cinco tarjetas amarillas, o son expulsados, o tienen lesiones que les hacen no jugar uno o varios partidos. ¿Para qué más rotaciones? El Atleti ganó el doblete con un once titular que sólo se cambiaba cuando no había más remedio.

¿Qué hacia Arda Turan en el banquillo? ¿Por qué cambiamos el centro de la defensa sin ninguna necesidad? Y algo más: ¿por qué no hacemos una sustitución inmediata si vemos que a los pocos minutos perdemos ya por dos goles?

Este blog no admira a Mourinho. Pero hoy, el nada admirable entrenador del Madrid ha hecho algo digno de aplauso: ha cometido un error en la alineación inicial, su equipo ha empezado perdiendo y jugando mal, y antes de la media hora ha hecho un cambio. Mourinho ha asumido su responsabilidad y ha rectificado pronto. Nosotros no lo hemos hecho hasta el descanso, y hemos regalado todo el primer tiempo.

Nada de esto asegura el éxito, pero al menos se intenta. Mal, muy mal. Que el partido con el Barcelona nos permita aprender algo.
Te escuchamos en el twitter de Somos Atleti y en el de Vicente Vallés.