3 ene. 2011

El Atlético de Madrid de 2011 es peor que el de 2010

#Atleti Hay una confabulación, una conspiración de esas del tipo judeomasónico universal o similar. Y lo peor de todo es que el principal enemigo, el infiltrado, lo tenemos dentro. Somos las diversas partes de nosotros mismos.

Tenemos peor equipo hoy que ayer. Y esto es grave, grave de verdad. La responsabilidad acaba cayendo necesariamente en lo más alto, en aquél que recibe un premio al mejor dirigente que suena a broma pesada viendo hoy lo que ha deambulado por el campo. Gil y Cerezo han planificado la temporada con una plantilla corta. Recién empezada nuestros dirigentes venden a Jurado, una pieza fundamental para desatascar partidos como el de hoy. Antes de acabar la primera vuelta regalan al capitán del equipo, al titular de la banda izquierda, al experto lanzador de faltas y saques de esquina. Traen un recambio, Elías, del que nadie aún (ni él mismo) ha sabido aclarar de qué juega o al menos de qué quieren que juegue, pero que en cualquier caso ni es un Jurado ni es un Simao. El chaval, al que deseamos suerte con desesperación, reconoce que está sólo al 60 o 70 % de su capacidad, y por si fuera poco ni siquiera ha podido debutar hoy como revulsivo porque la burocracia federativa está de compras de reyes.

Así, con este éxito de planificación y este despliegue de fichajes medio hechos medio no, nos encontramos con que, fíjate que fatalidad, los mejores jugadores tienen la impertinencia de lesionarse (en el caso de Forlán) o de autoexpulsarse en defensa propia (caso de Reyes). Y para colmo, recién empezado el partido y con muy mala leche, Tiago se rompe para sacar los colores a Raúl García (que pasa a ocupar lastimosamente su lugar en el campo) y poner a prueba la inconsistencia de Quique.

Porque Quique Sánchez Flores está, definitivamente, en fuera de juego, y más que un grano de arena, está poniendo una montaña en la autodestrucción de este equipo. Podemos discutir si hay que poner a Domínguez o a Perea, a Filipe o a Antonio... Pero ¿cómo se comprende lo de Mario Suárez? ¿Qué le ha hecho este muchacho que tiene más calidad que Assunçao y Raúl juntos para dejarlo hoy en el banquillo hasta el final? En caso de duda, Quique regresa a lo malo conocido. Con Tiago k.o. saca a Valera de interior para colocar en el centro a la pareja Assunçao-Raúl que tanto nos desesperó en Liga el año pasado. Y cuando por fin decide quitar a Raúl lo sustituye por Keko. Un canterano de estreno para dirigir a un equipo roto y sin ideas. Y es él el que dice que no hay que quemar a los canteranos si no hay dinámicas ganadoras.

En el colmo de los despropósitos hemos acabado el partido jugando con un equipo (revisad la alineación) netamente inferior en casi todas las líneas al del año pasado. Inferior a ese equipo que quedó noveno en Liga y coqueteó demasiado con el descenso (y que ganó la UEFA y la Supercopa, dirán, sí, pero que este año no las van a ganar). Lo peor de todo es que se recuperarán Forlán y Tiago, y volverá Reyes, y aun así seguiremos siendo peores que el año pasado. A Fran Mérida le falta velocidad, le falta jugar en una posición en la que nunca le van a dejar jugar y le falta continuidad en sus destellos de calidad. Sus saques de esquina hoy nos han hecho echar de menos los de Simao. Filipe Luis no está demostrando ser mejor que Antonio López cuando está en forma. Raúl y Assunçao no pueden seguir siendo nuestra referencia organizativa una vez más. Y así podemos continuar un rato.

Como uno no quiere resultar siempre negativo, destaquemos que otra jornada más hemos vuelto a dejar la puerta a cero. Que tu portero sólo intervenga una vez en el partido pero lo haga con el 100% de colocación y reflejos es un alivio. Nos ha salvado un punto.

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