2 may. 2010

No nos quitan la sonrisa

A pesar de todo, me cae bien Pérez Burrull. Es uno de esos árbitros que aguanta que le digan las verdades sobre sus errores una por una durante años, y sigue adelante como si tal cosa. Quizá sea la única forma de ser árbitro, porque hay que tener mucho aguante.
Hoy y mañana, Pérez Burrull escuchará y leerá (otra vez) que se ha equivocado en jugadas determinantes del partido: al menos en uno de los dos penaltis, y en el gol anulado a Agüero. Pelillos a la mar, aunque el resultado hubiera sido otro bien distinto.
Pero los atléticos estamos de buen humor estos días. Nos acostamos con una sonrisa y nos levantamos con la misma sonrisa. Nos arbitra Pérez Burrull y hacemos un chiste. Ni siquiera las cosas que pita acaban con nuestro carácter temporalmente bondadoso y amable. Y no nos pillamos un rebote por perder en Sevilla. Que se confíen un poco antes de la final de Copa no será tan malo.
Pero tengamos en cuenta alguna cosa. Por ejemplo: la cantidad de goles que encajamos a balón parado. Cada falta cercana al área, o cada saque desde la esquina no pueden ser un suplicio y, lo peor, medio gol... Nos pasó en Anfield. Nos ha vuelto a pasar hoy en el Sánchez Pizjuán. Y nos ha pasado a lo largo de toda la temporada. Hay que hacer algún apaño con esto antes de que lleguen las finales (suena bien eso de “las finales”, ¿verdad?).
Y, algo más: no nos fiemos del Fulham. Somos mejores, pero hemos perdido muchos partidos con equipos peores que el nuestro. En Hamburgo habrá que jugar con intensidad, con fuerza, con calidad, y a por todas. Es la hora de hacerlo.
V. Vallés