30 abr. 2010

24 años después...

Volvemos 24 años después a una final europea, y lo hacemos como único representante español en la élite del fútbol continental, pero aún no hemos ganado nada. Disfrutemos este momento histórico y esperemos que se preparen bien las dos finales para regresar a lo más alto por la puerta grande. Podemos ser los grandes triunfadores de la temporada.
El Fulham se interpone en ese logro. No es precisamente un rival demasiado difícil. Por lo menos es peor que el Liverpool, y no es un Hamburgo jugando en su estadio. Y tampoco es el Dinamo de Kiev de 1986, el mejor Dinamo de la historia que nos dejó sin aquella Recopa. Es el momento de estudiar bien al Fulham y dedicar todos los esfuerzos a preparar la final del 12 de mayo.
Se ha perdido 2-1 pero hemos sido mejores. Demasiado tímidos pero mejores cuando lo hemos necesitado. Ha tardado demasiado tiempo en salir Jurado para meter el juego en el área contraria pero el entrenador ha demostrado saber jugar muy bien con los tiempos en toda la competición. El equipo, y en esto Quique tiene mucho mérito, ha sabido administrar de maravilla las ventajas estratégicas de los resultados de los partidos de ida en todas las eliminatorias. Necesitábamos un gol para hacernos con la eliminatoria y lo hemos hecho. Y ahí ha vuelto a aparecer Forlán. El uruguayo no está en su mejor temporada pero sigue demostrando que aun así es uno de los delanteros más grandes de la década. Pero sería injusto alabar solo a Forlán. Todo el equipo ha estado muy serio y no puedo evitar destacar a un Perea impresionante y a un Domínguez que juega cada día a un nivel tan alto que ya ni siquiera llama la atención.
Quique Sánchez está a punto de acceder al Olimpo atlético que alberga entrenadores de la talla de Luis o Antic. Con él, el Atlético ha conseguido algo muy importante. Una generación entera, todos los menores de 20 años, no recuerdan, no han vivido, una final, y menos una doble final. Él nos ha llevado hasta aquí y ahora no hay excusa. Ahora hay que ganarlo todo.