14 dic. 2015

5 claves para una victoria que nos pone colíderes

Simeone impulsó la remontada. Foto:Ángel Gutiérrez/clubatleticodemadrid.com

Fue un bonito partido, peleado de poder a poder por dos equipos que lucharon de manera noble por la victoria hasta el final y que se decantó en favor del Atleti por cuestión de detalles. No fue el mejor día de la defensa atlética, el juego aéreo y el balón parado del Athletic fue un dolor de muelas, el contraataque del rival fue su baza durante muchos minutos en los cuales los habituales ataques de la banda de Filipe y Carrasco fueron neutralizados. Sin embargo, el Atleti fue capaz de no perder la cara al partido y remontar el cero a uno inicial que pusieron la victoria y el coliderato cuesta arriba. Estos son los factores clave de la victoria:


1) Griezmann
El jugador francés sigue apareciendo en todos los momentos y, especialmente, en los momentos clave. Auténtica figura de este equipo, inventó un tremendo golazo de zurda desde fuera del área cuando parecía que el Atlético volvía a no encontrar los espacios y el Athletic amenazaba con llevarse el partido en algún contraataque. El Athletic es una de sus víctimas favoritas. Durante todo el partido estuvo participativo y tratando de crear peligro pero apariciones como esta son la que lo convierten en un auténtico crack.



2) Saúl
Situado inicialmente en la banda derecha, el canterano volvió a estar fallón en el pase aunque para Simeone cobra sentido su presencia por el gran despliegue físico que realiza sobre el campo en kilómetros recorridos y sobre todo por sus incorporaciones de segunda línea. Cada vez que se acerca al área es un peligro para el rival y por alto es un rematador magnífico. Su gol de cabeza en el minuto 46 justo antes del descanso espoleó al equipo y dio credibilidad a la remontada. Está siendo un descubrimiento como goleador y es un jugador versátil como pocos aunque tenga que mejorar en algunas facetas.


3) Oblak
El Athletic jugó un buen partido aprovechando sus características. Con Raúl y Aduriz percutiendo sobre la defensa consiguieron abrir algunos huecos que no se ven habitualmente y menos en casa. Giménez volvió a tener algunos errores poco comunes. Es entonces cuando aparece Oblak. En las dos ocasiones en las que se le exigió al máximo (especialmente un mano a mano con Aduriz) evitó que el Athletic se marchara por delante en el marcador. Un seguro de vida.

4) El efecto Simeone. 
No sólo acertó en los cambios al sacar a Torres y Correa para dar otro aire al equipo y cambiar las características de ataque y presión. Su intervención fue más allá del terreno de juego. Ninguna crónica ha resaltado que el segundo gol vino precedido de un momento de cierta incapacidad de los rojiblancos. Una apatía que se había trasladado a la grada, que permanecía callada, pensativa. En ese momento Simeone salió del banquillo y alzó los brazos pidiendo a la gente que animara al máximo. Con el público enfervorizado el equipo empezó a atacar y a hilvanar jugadas espoleado por el público y en dos minutos llegó el gol de Griezmann. El mérito también fue suyo.



5) Fe y coraje
El partido fue difícil, de los más complicados que se han presentado en el Calderón. Remontarle al Athletic con el peso del liderato como objetivo (algo que suele pasar factura al Atlético) no fue un problema para la mentalidad de unos jugadores que han asumido completamente que hay que mantener la lucha hasta el último minuto. El Atleti no se rinde, es un equipo correoso hasta el límite, casi imposible de doblegar mentalmente, La fe y el coraje de estos jugadores a nivel grupal explica no sólo esta victoria, sino que estén situados donde están sin que aún hayan alcanzado la excelencia.



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