31 ago. 2015

Victoria de equipo grande

Una victoria dedicada a un jugador que ha hecho historia con nuestro escudo
El #Atleti dio un golpe de autoridad en casa de un rival directo y lo hizo mostrando buen juego, pegada, intensidad y capacidad de sufrimiento. Los de Simeone hicieron el mejor partido fuera de casa que se les recuerda en bastante tiempo. El resultado, 0-3, fue duro con un Sevilla que tuvo encerrado en su área al Atlético durante 20 minutos de la segunda parte pero fue aquí donde se se vio la diferencia entre los dos equipos. Concentrado en cada lance del partido, tanto en defensa como en ataque, el equipo de Simeone supo aprovechar sus oportunidades y lució un gran potencial con una once titular formado por su guardia pretoriana el mismo día que se conocía que uno de esos pretorianos se marchaba del club rumbo a San Mamés.

El equipo titular no tenía a ninguno de los nuevos fichajes, salvo el retornado Óliver. A los Godín, Juanfran, Koke, Gabi y Tiago... le faltaba un acompañante habitual, uno de los capitanes, Raúl García, que se quedaba en la grada tras cerrarse su acuerdo con el Athletic. A él se le dedicaron los goles y la victoria en una emotiva y merecida despedida.

Pues ese equipo sin grandes novedades se fue haciendo minuto a minuto con el control del partido hasta dominar a un Sevilla que salió al terreno de juego espoleado por los nuevos colores de su estadio, el rugir habitual de su afición y los excesivos halagos recibidos en una exitosa pretemporada. Gabi y Tiago firmes atrás como en sus mejores tiempos, y las combinaciones de Koke, Griezmann y Óliver por delante con Torres en punta fijando a los centrales desarmaron la estrategia rival.


Óliver Torres se marcó un partido excepcional. Mucho más centrado que ante Las Palmas, encontró su sitio en el campo desde el primer momento. Fue determinante tanto para encontrar los espacios en ataque como ayudando en defensa. Una jugada en la que bajó para ayudar a Juanfran para robar un balón a Vitolo fue aplaudida por Simeone hasta romperse las manos. Le está dando la oportunidad y mejora día a día. Ante el Sevilla, un equipo de lo más exigente en lo futbolístico y en lo físico, se ganó un notable.

Pero quien resulta determinante arriba es Griezmann. Se mueve como un diablo y todos le encuentran. Su confianza es máxima como demuestran los dos caños (uno de ellos espectacular) que se marcó en la primera parte. Se fue sin un gol pero a punto estuvo de marcarlo al final del partido cuando lanzó un tiro al palo. Lo que sí consiguió fue asistir a Koke desde el suelo para que inaugurara el marcador. El resultado hacía justicia a una primera parte de dominio y buen juego rojiblanco. El Sevilla sólo probó con pases a Llorente que Godín y Giménez se encargaron de interceptar.


En la segunda parte cambió el panorama. El Sevilla cercó al Atleti, que probó suerte con el contraataque. De esta forma consiguió meter miedo únicamente en dos ocasiones. En cambio, sufrió en exceso la presión de los sevillistas que sintieron muy cerca la posiblidad de empatar el partido. Tuvieron una ocasión clara en un disparo de Llorente que se fue cerca del palo pero el resto de ocasiones no fueron complicadas para Oblak. La defensa rojiblanca estuvo muy seria y supo aguantar el arreón sevillista.


Simeone dio salida a Carrasco y Jackson Martínez. Cuando las cámaras de televisión aún enfocaban los primeros pasos de éste sobre el campo, Gabi aprovechaba el despiste de los sevillistas para disparar desde fuera del área y anotar el segundo ante la desesperación de Émery que veía dilapidado el esfuerzo realizado. Siete minutos después Martínez deslumbraba con un golazo que ponía punto y final. Cuestión de calidad.

El #Atleti pone cinco puntos de diferencia con un rival directo y pone muy caro el golaverage en caso de empate a puntos a final de temporada, pero sobre todo supone un plus de confianza y muestra la capacidad del equipo ante el próximo envite en el Calderón frente al Barcelona.

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