30 abr. 2015

La fe de Torres apuntala la Champions

Fernando Torres siempre aparece en los momentos decisivos

Puede que no esté en su mejor momento pero hay algo que nadie le puede negar: está en los mejores momentos, cuando más se le necesita. Fernando Torres salió a falta de media hora para el fin de un partido en el que poco a poco el Atlético perdía la iniciativa y la capacidad de crear oportunidades que había generado en la primera parte. La sensación de que el partido se podía decantar hacia cualquier lado pesaba cada vez más hacia el lado amarillo. Justo entonces la fe de Torres, en una jugada típica del canterano en la que combinó la presión, una tremenda galopada y un regate que dejó sentados al portero y a dos defensas (y el ahogo en la afición), abrió el marcador a nuestro favor para cerrar el partido con una victoria fuera de casa en un campo difícil. Son tres puntos que ponen una alfombra de seda hacia esa tercera plaza que nos asegura la Champions en un escenario lleno de dudas para la próxima temporada a tenor de esas noticias, aun sin confirmar, sobre posibles sanciones de la FIFA. 

Una victoria, en cualquier caso, que se encuadra en unos números espectaculares, porque hablamos del partido 200 del Cholo Simeone como entrenador y se da el dato curioso pero no casual de que con el encuentro de ayer, el 50% de estos partidos la portería rojiblanca ha quedado a cero, según @2010Misterchip.

La jugada de Torres resolvió finalmente una situación que se complicaba por momentos porque los cambios que había realizado Simeone, lejos de dar un mayor control del juego, dieron la iniciativa definitivamente al Villarreal. Arda, Gabi y Mandzukic (con un importante enfado) dejaron su sitio a Saúl, Raúl García y Torres, Sin Arda se fue la luz y la ausencia de Mandzu también se notó. El croata mostró hasta entonces una mayor movilidad que en los últimos encuentros aunque no pudiera ver puerta. Tampoco Griezmann, que aún así, siguió siendo el más peligroso de los rojiblancos. Él tuvo alguna de las mejores oportunidades, sobre todo en la primera parte. Entre ellas una incursión en el área que el árbitro no quiso ver como penalti (fue objeto de zancadilla cuando se quedaba sólo ante Asenjo). La más clara, en cambio, fue un disparo de Koke al palo a pase de Mandzukic,

La posesión, un 57% a favor del Atleti, es indicativo de la voluntad atacante y del dominio del equipo de Simeone. Hubo más ocasiones rojiblancas pero el Villarreal también fue efectivo al contraataque, especialmente por mediación de Campbell, que volvió locos a los defensas y provocó dos tarjetas amarillas. La ocasión más clara para el submarino vino, sin embargo, a balón parado. Oblak volvió a salvar al Atleti con una gran parada a bocajarro. Seguidamente contó con la ayuda de Godín para despejar un balón queya entraba en la portería. Al portero, al defensa y al delantero les debemos, pues, seguir luchando por esa tercera plaza por la que hay una lucha sin cuartel. El Sevilla sigue ganando partido tras partido y no hay lugar para relajarse. El próximos partido en casa tampoco es fácil. Nos visita el Athletic de Bilbao.

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés.