7 may. 2014

El Atleti maltrata a sus abonados con un demencial sistema de venta de entradas

Miedo, asco y colas en el Calderón. Foto: José Vallés
Primer día de venta de entradas para la final de la Champions 2014 para olvidar, aunque será inolvidable para los abonados atléticos que lo padecieron. Entre el Atleti y la UEFA han conseguido que a más de uno se le quiten las ganas de acudir a animar a su equipo a Lisboa y eso que para conseguir la preciada entrada perdieron más de diez horas en la cola. No se trata del criterio para repartirlas, sino del método de venta.

Hubo quien hizo noche en el Calderón y quien llegó de madrugada o a primera hora, como un servidor a las 6:45 de la mañana, hora más que prudente pensaba a tenor de las últimas convocatorias de este tipo. Pues bien, a esa hora la cola llegaba a la altura de la tienda del estadio. De esto la culpa no la tiene el Atleti, claro, pero era obvio que nadie había hecho caso al llamamiento del club a través de algunos medios en los que se pedía calma porque habría entradas más que suficientes en el horario previsto para los menos de 6500 abonados con derecho a entrada este primer día (algo menos se 5000 se vendieron esta jornada). Pues no. Más allá de las once de la noche, cuatro horas después del cierre previsto de las taquillas, se acabó por fin la venta de entradas como solución improvisada para dar salida al desastre organizativo, al maltrato infame e imperdonable al abonado en el que ha convertido el club este acontecimiento histórico.

De media diez horas en la cola, porque el que llegó con presunta prudencia a las 6:45 de la mañana con permiso para entrar a trabajar en un turno más tardío, acabó su gesta hacia las 17:10 horas, con una entrada que ni siquiera ha podido elegir (salvo el precio faltaría más), debiendo un día en el trabajo y encima, en mi caso al menos, tratado como escoria en las taquillas por un empleado del club. Los mayores beneficiados, la legión de reventas que a la salida de las taquillas hacían las primeras ofertas por tu recién adquirida entrada.

¿Cómo puede ser que se tarden más de diez horas en adquirir una entrada? La cola era larga pero no tanto. Además del follón habitual provocado por las listas oficiosas de presentes/ausentes en la fila de dudosa fiabilidad dirigida por un tipo de aún más dudosa catadura moral que huía en una furgoneta cada vez que asomaba la policía municipal, y por las introducciones masivas de amigos y familiares en puestos delanteros, había otra razón aún más importante: sólo había cuatro taquillas abiertas. ¡Increíble! Rumores llegados desde la parte delantera aseguraban que se debía a que no había más máquinas expendedoras de billetes. Hasta primera hora de la tarde no se habilitaron más taquillas. ¿Por qué?

Uno no se levanta por gusto de madrugada para estar en una cola pasando primero frío, luego calor, luego hambre y todo tipo de necesidades a la intemperie. Lo hace porque quiere poder elegir una buena entrada, en un buen sitio y con el precio deseado. Pues bien, al llegar a la taquilla tras diez horas y veinte minutos de espera un tipo malhumorado contratado por el club me espeta que no puedo elegir la zona de mi entrada. A diferencia de otras ocasiones, en esa taquilla en concreto no hay máquina expendedora sino unos tacos de entradas ya sacadas con el sector y la fila predeterminados. Lentejas. La conversación es inútil y muy desagradable. Cero explicaciones y acabo teniendo una entrada en un lugar que no deseo sin otra opción posible. Cuando digo conversación desagradable me refiero a respuestas del tipo: "no sé de qué zona son las entradas" (cuando tenían escrito en el frontal todos los datos), "no sé dónde están los sectores" (cuando tiene a su lado un mapa con los sectores), "yo no he estado en el estadio de Lisboa, ¿y tú?" (en tono burlón), "sí hombre, me voy a poner a buscarte una fila de las de atrás con toda la gente que hay esperando", "pues váyase a otra taquilla a ver si ahí saben", "no me dé la tarjeta que tengo mucho que hacer todavía" (con malos modos), "joder, no puedo ni poner cosas aquí encima" (cuando le aviso de que tiene un taco de las entradas del sector que deseo justo a su lado) "Estas son de las de 390" (gritándome, cuando en un papel pegado al taco pone en negrita 160€), y así todo...

¿Por qué razón no se puede elegir no ya asiento, ni fila, ni siquiera sector, sino al menos una zona del campo cuando pagas un dineral por una entrada? ¿Es culpa de los procedimientos que exige la UEFA, de la imprevisión del club, de la falta de medios técnicos? ¿Hubo alguien que sí pudo elegirlas, quizá alguna taquilla que tuviera máquina expendedora? Son preguntas que exigen una contestación por parte del club a sus abonados porque carece de todo sentido que te obliguen a pagar un dineral por una entrada elegida al azar si quieres ir a la final.
No cuestiono en absoluto el criterio de antigüedad que elige el club para el reparto de las entradas, que me parece correcto, aunque como todo habrá quien tenga sus razones para discutirlo. Lo que no tiene razón de ser en el siglo XXI y con la experiencia adquirida por el club tras varias finales en los últimos años es que no se habilite un sistema por Internet. Un sistema para que la gente adquiera su entrada por turnos siguiendo el mismo criterio establecido ahora y luego pase a recogerla tranquilamente en un día concreto sabiendo que ya tiene su asiento asignado. Y nos evitamos colas monumentales y maltratos a los atléticos. 

De momento, la reacción del club pasa por escurrir el bulto y publicar en su web lo majos que somos los atléticos que vamos en masa al Calderón a por nuestras entradas. Se creen que somos tontos y en parte es verdad. Pero los que hemos estado allí y hemos sufrido lo que no está escrito por su negligencia y falta de organización más que contentos y orgullosos de haber conseguido la entrada estamos cabreados por lo que nos han hecho pasar y en algunos casos asqueados de la forma en que hemos sido tratados. No es el momento de presumir de afición sino de colgar un comunicado pidiendo disculpas a quienes sostenemos a este equipo y dando explicaciones de lo que ha pasado, aunque me temo que esta situación seguirá ocurriendo estos días si no se pone remedio. ¿Saldrá alguien a dar la cara?

Actualización 13:42: A través de periodistas de algunos medios y no mediante comunicado oficial, el club trata de justificar lo sucedido en que se vino de Lisboa con las entradas ya impresas y ha tenido que hacer el reparto de forma manual y que además al comprador se le hace un cuestionario sobre cómo va a hacer el desplazamiento. Lo segundo es directamente mentira, por lo menos a partir de determinada hora lo fue. Lo primero habría que preguntarse si no se puede gestionar de otra forma en  el año 2014 y de quién es la culpa. ¿El Real Madrid lo ha hecho igual? ¿De verdad el Atleti no se esperaba esta afluencia tras ver la que hubo para la final de Copa del Bernabéu?

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de Jose Vallés