17 sept. 2013

Tiembla la Champions, llega el Atleti

Falcao jugaba en el último Oporto que se enfrentó al Atleti en Champions
La Champions vuelve al Calderón y en la megafonía retumbará por fin su himno, que por mucho que sea pitado sin misericordia en la gradas, no es por eso menos añorado. El mal recuerdo que tenemos de pasadas decisiones de los gerifaltes de la institución dirigida por Platini contra nuestro club (origen de esos silbidos que veremos si se repiten este miércoles) no merman la ilusión con la que acogemos este año una competición en la que buscamos participar desesperadamente desde la temporada 2009-10.

Aquella temporada acabamos ganando la Europa League en la final de Hamburgo de glorioso recuerdo, pero antes empezamos jugando la Champions, de la que nos caímos en la fase de grupos incapaces de ganar un partido al APOEL de Nicosia y en la que fuimos vapuleados por el Oporto (2-0 y 0-3), rival de nuestro actual grupo, en los dos enfrentamientos que tuvieron lugar.

Algo ha cambiado desde entonces. Aquél equipo débil, inconstante, irregular e incapaz de creer en sus posibilidades, descubrió con Quique Sánchez Flores y un par de estrellas que era capaz de ganar algo importante, de ganar una final europea. Algo, que contra pronóstico e incluso contra la predicción de aquél entrenador, se ha convertido en costumbre con Diego Pablo Simeone. Europa ya no tiene secretos para nosotros. Inter, Chelsea, equipos alemanes, turcos, griegos, portugueses... han conocido de nuestra voracidad. La primera competición continental es subir un peldaño el nivel pero el Atleti ha subido dos escalones y está preparado. ¿Alguien cree que este año viajaremos al estadio de Do Dragao de Oporto con la inocencia que fuimos el 8 de diciembre de 2009? De ninguna manera. Aún así sólo ocho de nuestros futbolistas tienen experiencia en este torneo (uno de ellos, Villa, lo ha ganado) y varios de ellos como Insúa, Toby, Cristian Rodríguez, Tiago o Raúl García no son habituales titulares.

Máximo respeto, por tanto, por una competición en la que algunos equipos de relumbrón acostumbran a dejarse los huesos en la lona a las primeras de cambio y en la que otros conjuntos a los que todo el mundo considera las cenicientas de los grupos acaban por dar la sorpresa. El Atleti no es inferior a ninguno de sus rivales del grupo G (Oporto, Zenit, Austria de Viena), pero el Oporto siempre es un competidor nato en Champions con presencia habitual en las segundas fases. El Zenit, primer rival este miércoles en casa, es una incógnita con la molestia del viaje en pleno diciembre a Rusia, y el Austria tiene el peligro de la relajación. Los dos primeros partidos contamos con la ausencia de Diego Costa por sanción, el hombre más en forma del equipo. Si superamos esta fase y llegamos en buenas condiciones físicas a 2014, ¿quién dice que no podemos obrar el milagro partido a partido hasta el partido final?

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés