18 sept. 2013

El Atleti se estrena a lo grande en la Champions

Miranda marcó el primer gol del Atleti. Foto: Club Atlético de Madrid
Los rivales europeos del Atleti ya vienen advertidos al Calderón, eso ha quedado demostrado esta noche. La fama del Atlético de Simeone ha traspasado las fronteras y equipos aseados como el Zenit, con jugadores como para plantar cara en este grupo, vienen a meter un autobús en su área conscientes de lo que tienen enfrente.

Aun así, todavía no han estudiado suficiente al Atleti. 40 minutos le ha durado la estrategia de montar un fortín en torno al área al Zenit de San Petesburgo. El asedio no dio resultado hasta entonces por las vías del juego rodado pero Simeone jugó en el Atleti del doblete y si Gabi es su otro yo en el campo, Koke es su Pantic en los saques de esquina. Por enésima vez el Atlético ha desatascado un partido recurriendo a la estrategia en el balón parado. Córner que bota Koke al primer palo para que Miranda, tras un desmarque remate a gol. Recuerdos del 96.

En la segunda parte el Atlético pasó al plan B con mal resultado. Esperó atrás para rematar al contraataque pero el Zenit se adueñó del campo con demasiada facilidad y la presión sobre sus jugadores no fue la acostumbrada. Pecado mortal cuando enfrente está Hulk que de un fuerte disparo desde fuera del área marcó el empate a uno en el 59.

La reacción fue inmediata y otra vez el Atleti tiró del balón parado y de Koke, quién poco a poco va esculpiendo con cada toque el busto que algún día se expondrá en el Calderón junto al que Jesús Gil mandó realizar a Pantic. La falta que precedió al gol de Arda Turán tras un rechace en el área tenía tanta mala leche que sólo podía acabar en la red. Era el minuto 64 y el Atleti salía de una situación complicada después de que el Zenit estrellara un balón en el larguero que hubiera supuesto el 1-2.

A partir de ahí, dominio del Atlético otra vez para demostrar que esta competición no nos viene grande. Simeone decidió sustituir a Adrián, que estuvo competente, por Leo Baptistao. El brasileño, damnificado en el intento del entrenador por recuperar al asturiano para la causa, va a lo suyo. A las primeras de cambio alcanzó un balón que pasaba por ahí destinado a Villa y la puso donde el portero no podía alcanzarla. Toda una declaración de intenciones para quien quiera oir. Pedazo de jugador que nos va a dar muchas alegrías cuando menos nos esperemos y se necesite que tome protagonismo. Al tiempo.

El 3-1 es un marcador contundente para ir marcando terreno en la competición. La diferencia de goles es importante teniendo en cuenta el complicado partido de vuelta que nos espera en Rusia. Además, hemos superado este encuentro con la ausencia de un hombre fundamental como Diego Costa: sin él el Atleti también gana y convence.