22 sept. 2013

El Atleti, la rutina de una apisonadora

Koke y Costa se entienden a la perfección. Foto: Club Atlético de Madrid
Koke es un jugador capaz de convertir un balón rebotado que viene del cielo en un pase perfecto de primeras, sin dejar que bote, a la cabeza de un compañero en el interior del área. Gol. Ese mismo jugador poco después es capaz de convertir un rechazo del contrario según le llega a media altura en un pase medido, directo a la portería. Gol. Es el mismo jugador que en varios partidos ya ha colocado varios saques de esquina en las cabezas de sus compañeros como si el mismísimo Pantic se hubiera metido en su cuerpo.

Contra el Valladolid dos goles y dos pases imposibles de Koke. Luego hay que meterlos, que de eso se han encargado Raúl García, de cabezazo parabólico no menos imposible, y Diego Costa, en esa suerte de reparto de goles entre toda la plantilla que se estila este año. Estando Koke en el campo, el Atleti tiene recursos de sobra aunque no jueguen Diego Costa (contra el Zenit) o Arda Turán (contra el Valladolid durante los primeros 57 minutos).

Aún así para defender el coliderato el Atleti ha jugado uno de sus peores partidos en lo que llevamos de temporada. La culpa de tal cosa hay que repartirla a partes iguales entre las rotaciones de Simeone y JIM, el entrenador del Valladolid. JIM sabe como pocos entrenadores de esta Liga, poner freno a las estrategias de Simeone. Así se ha comprobado en años anteriores cuando entrenaba al Levante. Durante la primera parte el Valladolid ha sido capaz de dominar buena parte del partido y además, lo que es más difícil, ha podido desactivar el ataque rojiblanco realizando unos repliegues defensivos muy bien ejecutados. Sólo a balón parado y las inesperadas llegadas por banda de Manquillo han creado inquietud en el marco vallisoletano.

Simeone, por su parte, decidió realizar rotaciones en el equipo. Hoy tocaba Arda Turán, lo que significa privar a los colchoneros de su mayor referencia de calidad en el centro del campo. Esto es lo que ocurre cuando no se tienen 500 millones para fichar centrocampistas; hay que rotar a los jugadores en los partidos que crees menos comprometidos. Otro que ha entrado en las rotaciones ha sido Juanfran. La consecuencia es que la banda derecha ha pasado de Juanfran-Arda a Manquillo-Raúl García. Ninguno ha estado mal. El canterano ha empezado nervioso pero se ha entonado y ha tenido buenas participaciones en ataque, y Raúl ha metido su ya tradicional gol por partido. Aún así el nivel baja un peldaño.

Buena muestra de ello es que a los diez minutos de la segunda parte, Simeone estaba nervioso por el camino que tomaba el partido. Contra su costumbre para entonces ya tenía preparados dos cambios listos para saltar al campo, Arda y Leo Baptistao. Raúl García ya se preparaba para la ducha cuando Koke convirtió un melón rechazado proveniente de la luna en un pase perfecto a su cabeza dentro del área. Raúl consideró apropiado honrar semejante pase con un magnífico golpeo hacia atrás imposible para el portero que algunos considerarán una prolongación y otros un tiro a puerta. En cualquier caso, 1 a 0 y cambio de planes para Simeone que decide mantener al navarro en el campo y deja a Leo para más tarde.

El que sí entra a jugar por un aparentemente lesionado David Villa es Arda Turán, el añorado. Con él de segunda punta  regresa el mejor atlético. El turco está en una forma envidiable y los vuelve locos. Aún así es Koke quién vuelve a acertar con un pase de gol extraordinario que deja sólo ante el portero a Diego Costa.
Hubo más oportunidades para el Atlético que sigue colíder sin casi sufrir. Curtois apenas tuvo que estirarse un par de veces. El Atleti solventa los partidos con la rutina con la que una apisonadora repasa una carretera. Que siga.

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de José Vallés