20 may. 2013

Neptunazo en tiempos de crisis

El #Atleti se ha acostumbrado a vestir a Neptuno. Foto: Club Atlético de Madrid
Neptuno es buen nadador, como corresponde al dios que gobierna las aguas y los mares, pero ni siquiera él se esperaba nadar en tanta abundancia en estos tiempos de crisis y vacas flacas. Neptuno cabalga en la cresta de la ola más alta que ningún atlético habría jamás imaginado hace cinco años. La del sábado es la quinta vez que le colgamos la bufanda que tan bien le sienta en sólo cuatro temporadas. Una fiesta que hemos resumido en este vídeo:


Los jugadores suben al autobús en el Vicente Calderón

Los jugadores, listos para hacer el recorrido entre los gritos de la afición

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La afición recibe a los jugadores en Sol y en Neptuno

UEFA Europa League Hamburgo 2010, Supercopa Mónaco 2010, UEFA Europa League Bucarest 2012, Supercopa Mónaco 2012, Copa del Rey Madrid 2013... Se dice pronto pero cuesta mucho, y más en las condiciones en las que jugamos. Para lograr estos títulos hemos tenido que dejar en el camino en eliminatorias y vencer en finales a equipos de mucho mayor presupuesto y menores deudas, de mayor estabilidad financiera y de plantilla. Parece evidente que nosotros tenemos algo que nos ha dado un plus que otros no tienen pese a su superioridad manifiesta en otros apartados. ¡Ay, si además fuéramos un equipo económicamente potente! Quizás estemos en camino pero aún falta. En este sentido, clasificarnos para la Champions es como ponerle un turbo al carro de la fuente en la que descansa Neptuno.

La última victoria resume seguramente todos esos valores que nos han hecho triunfar con modestia (tampoco hemos ganado ninguna Liga ni ninguna Champions) en tiempos de crisis donde otros han fracasado en su abundancia económica. En la Final de Copa triunfó el trabajo en equipo por encima de las individualidades; la constancia y la concentración por encima de la soberbia y la autocomplacencia; el talento enfocado hacia el fin común por encima del talento para el prestigio personal; ganó la ilusión, la motivación y la confianza.

Ganamos, en definitiva, porque recuperamos en el campo la manera de ser como somos. El Atleti fue en el terreno de juego un equipo, un sólo hombre, que fue al trabajo a luchar contra su crisis, a sacar las castañas del fuego, con sus herramientas y sus capacidades, algunas muy buenas y otras francamente mejorables pero listas para dejarse la piel en el intento. El Atleti se enfrentó a su historia, a su maldita historia, y a la vez luchó por ganarse su oportunidad para el futuro. Y lo hizo igual que cualquier atlético que esta mañana ha ido al taller, a la oficina, a la tienda; o que cualquier empresario de este equipo que se deja la vida cuadrando las cuentas de su empresa para sacar adelante los puestos de trabajo que tiene; o incluso que ese broker, que invierte en bolsa con el mismo riesgo que apuesta a que hoy gana su Atleti un derbi porque la vida son dos días y para transitar un camino ya marcado no nació. Palos nos da la vida, desde luego, pero en el trabajo, la constancia y la autenticidad hallaremos siempre una respuesta positiva y una oportunidad. El Atleti la ha encontrado reencontrándose a sí mismo tras mucho vacilar descabezado.

El autobús del Real Madrid se retiró para otra mejor ocasión
"Gracias madridistas" era todo el lema que llevaba el autobús que el Real Madrid iba a sacar si ganaban la Copa del Rey
Por eso el autobús que han utilizado para llevar a los jugadores del Atleti a la fiesta de Neptuno tenía un mensaje que a todos nos dice algo: El Atleti te hace más fuerte. Es así, es la verdad, no era dificil encontrar un lema con el que identificar al equipo con la afición. Sin embargo, el autobús que el Real Madrid tenía preparado para la ocasión fue visto el sábado retirándose a las cocheras para otra mejor ocasión con este triste lema: "Gracias, madridistas". Para llorar de la emoción. El Real Madrid se ha convertido este año en un equipo sin alma, sin sentido, sin liderazgo y sin madridistas. Son muchos los que antes y después del partido me han reconocido que deseaban la derrota de su equipo. Por no tener no tiene ni señorío. Permitir que Mourinho y Cristiano hagan el feo de no subir a estrechar la mano a S.M. el Rey es una veruenza impropia de un club Real. Nos quejamos de las pitadas al himno y al Rey en anteriores finales, se abren los informativos con esas imágenes, pero toda la prensa ha callado con ese desprecio a la institución real permitido por Florentino Pérez.

Ni que decir tiene que Simeone es el gran muñidor de esta nueva era que se abre ante nosotros, pero no el único. La afición siempre ha estado apoyando al equipo incondicionalmente todos estos años de amargura. También los jugadores han puesto mucho compromiso de su parte para hacerlo posible. Los últimos pasos de la directiva, y especialmente la renovación a largo plazo de Simeone, son un acierto pleno. Tenemos aún el lastre de la deuda generada por nuestros dirigentes en el pasado y las dudas sobre los tipos de contratos que se realizan con algunos jugadores. Por contra, el Atleti comienza a ser una marca apetecible para inversores multimillonarios. Se dan todas las circunstancias para empezar a crecer, de manera lenta quizás, pero sostenida y segura. 

Conversamos en el twitter de SomosAtleti y en el de Jose Vallés