22 nov. 2011

La mirada culé del derbi


#Atleti Ocurre, al menos, dos veces al año. Escucho el himno del Centenario, intento entender qué significa ser del Atleti y me enfundo una imaginaria camiseta rojiblanca para asaltar el Bernabéu o defender el que algún día fue fortín del Calderón. Este año toca asaltar Concha Espina en uno de los momentos de mayor necesidad culé con un Barça a tres puntos de los blancos. Se antoja muy complicado que el Atleti puntúe en la Castellana pero ¡qué carajo, ya es hora! Doce años sin ganar al vecino rico son demasiados incluso para los que se emocionan al escuchar el "qué manera de sufrir, qué manera de palmar" de Sabina. Es verdad que no parece el mejor momento para acudir a la cita. El Madrid está jugando bien, tiene dinamita delante y parece solvente detrás pero no es imbatible. El Valencia, -con un par de arreones-, le puso contra las cuerdas y sólo la desgracia y la falta de vista del árbitro y jueces de línea evitaron el empate. Sé que es complicado pero hay opciones. No espero un Alteti abiertamente a por el partido,- sería suicida-, y eso es bueno. El Madrid es demoledor a la contra pero se atasca cuando el rival está bien armado. Es curioso, pero ha sufrido ante rivales muy inferiores,- Levante y Racing-, y ha superado con nota las pruebas más exigentes. El Atleti tendrá su "chance" si Cuortois mantiene el nivel, si Domínguez y Filipe Luis imponen su ley atrás y si Diego marca la pauta. El control del partido será blanco pero los colchoneros tendrán posibilidades salvo que el choque se rompa en los primeros veinte minutos. Si el Atleti resiste ese tramo creeré que, -esta vez sí-, a los culés nos van a hacer un favor. Confío ciegamente en Adrián,- os va dar muchas alegrías-, y en la motivación extra de Reyes. Tan irregular como genial y especialmente mentalizado en este tipo de partidos. De Falcao, qué decir... Sólo que le espero. Espero que llegue a tiempo y que defina como sabe.

Es verdad que no parece el mejor momento para romper el gafe de 12 años, -ni siquiera se hizo con las mejores versiones del Kun y Forlán-, pero algún día tiene que ser y puestos a hacer un favor a alguien mejor a los culés ¿No? Al fin y al cabo, la historia de las hazañas colchoneras estaría incompleta sin la remontadas ante el Barça, sin el gol de Pantic en la fina de Copa del 96 y sin el caño de Caminero en el Camp Nou para certificar el "doblete".

El sábado, como hago dos veces al año, me pondré delante de la tele para explicarle a mi hija Gemma, -madridista confesa-, que maldito sea el día en que puestos a elegir prefirió el Madrid al Atleti y para soñar, -otra vez-, con el triunfo de los indios. ¡Anda qué si esta vez es la buena!

Un artículo de Óscar Vázquez, culé, y editor del informativo Las Noticias de las 3 de Antena 3.
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