16 sept. 2010

La travesía del desierto

No es fácil motivarse en el primer partido de una competición que se nos antoja demasiado pequeña. Estamos pagando ahora la mala temporada liguera pasada.
Somos un equipo de Champions League. Con las victorias de Hamburgo y Mónaco nuestra mente no puede evitar estar más en la Champions del año que viene que en la UEFA Europa League de éste, y eso pasa por consolidar la imagen que hemos dado en los dos primero partidos de Liga ante el Barcelona el próximo domingo.
Pero mientras, tenemos que hacer la travesía de los campos europeos de segunda categoría aunque haya equipos en esta competición de primer nivel. Y tenemos que hacerlo como actuales campeones así que por imagen y dignidad no podemos arrastrar por el suelo la camiseta con el logo de los vencedores en el pecho. Es verdad que hace cuarenta años que nadie vence al Aris en competición europea en su fortín de Salónica, pero hoy no ha sido por su calidad, sino por sus ganas, por lo que siguen manteniendo ese record.
No somos los únicos que sufrimos este peaje. La Juventus ha empatado a 3 con el Lech tras ir perdiendo por tres goles a cero. Tuvieron al final más suerte ante la portería rival que nosotros. El Villarreal ha recibido un 2 a 0 en Croacia. Cómo encontrar motivación suficiente en partidos así es un Santo Grial que nadie ha encontrado todavía.
A priori es una buena noticia la derrota del Rosenborg ante el Bayer Leverkusen pero no nos podemos confiar. Está muy reciente el lamentable papel que jugamos en la pasada Champions donde el APOEL casi nos arrebata la tercera plaza del grupo con derecho a jugar la UEFA.
Olvidemos lo de hoy porque lo que de verdad nos ilusiona a todos es el partido del domingo. Ahí sí tenemos que mostrar nuestra mejor cara.