20 may. 2010

Y ahora, la reflexión

Era demasiado bonito pensar en un segundo doblete. Demasiado bonito, para repetirse. Pero, si apartamos a un lado la tristeza que provoca una derrota, llegamos al final de la temporada mucho mejor de lo que hubiéramos imaginado. Tenemos un titulo, y eso es mucho. Otros equipos muy poderosos se han ido de vacaciones de vacío.

Ahora llega la hora de la reflexión, porque tenemos ya la experiencia de haber desperdiciado en la temporada siguiente el impulso que nos debían haber dado los títulos conseguidos en la anterior. No olvidemos que poco después del glorioso doblete nos fuimos a Segunda. ¿Qué debemos hacer ahora? ¿Cómo aprovechar para bien el empuje que debe dar un título (y además, europeo)? Este es el reto al que deben dar respuesta los dirigentes del club.

Lo primero que hay que asumir es que el éxito de la Europa League y alcanzar la final de la Copa del Rey no significan que tengamos el equipo que queremos tener. El presidente del Sevilla no es la persona más recomendable con la que tratar, pero tenía razón cuando nos dijo antes del partido que el Sevilla era claramente mejor que el Atleti, en función del puesto que cada uno ha ocupado en la Liga. La realidad es que donde se ve el nivel de un equipo de fútbol es en el torneo que mide la regularidad, la capacidad de jugar y ganar a lo largo de una temporada completa. Los torneos coperos tienen otras claves, que el Atleti ha sabido aprovechar muy bien esta temporada, pero sólo eso.

Tenemos carencias muy serias en todas las líneas. Son carencias que arrastramos desde hace años, y que no hemos sabido reparar. Hay mucho trabajo que hacer para solidificar la retaguardia, y un inmenso trabajo que hacer para que tengamos un centro del campo capaz de crear juego. Desde el doblete, con Pantic y Caminero, (si apuramos más, desde que se retiró Schuster) no tenemos un mediocampo creador. Tiago ha hecho alguna aportación en ese sentido, pero hace falta mucho más.

Tampoco podemos descartar que hayamos visto en el Camp Nou el último partido de Aguero con el Atleti. Hay muchos rumores en esa dirección. Quién sabe. Pero si eso fuera inevitable, aprovechemos bien el dinero que la hipotétitca venta del Kun nos pueda reportar, que debería ser mucho. Durante años se han gastado cantidades importantes en fichajes fracasados. No fue el caso de Aguero, ni de Forlán, sin duda. Pero podríamos hacer una larga lista de jugadores que vinieron al Atleti y todavía nos preguntamos por qué.

Ahora tenemos un título, algunos magníficos jugadores de la cantera, alguna estrella de ámbito mundial, demasiada clase media-baja, y varios agujeros negros en todas las líneas. Aprovechemos la pasión que nos da el título, mantengamos y acrecentemos la presencia de la cantera, aseguremos a las estrellas que podamos asegurar, saquemos más partido a la clase media, y tapemos los agujeros negros.

Esto es fácil decirlo, y no tan fácil conseguirlo. Pero Quique Sánchez Flores ha demostrado una gran capacidad en los pocos meses que lleva con nosotros. Y no sólo capacidad: en estos días ha dado la sensación de haberse convertido en un atlético más, de los que sienten de verdad los colores, aunque no hayan sido los suyos hasta ahora. Quique tiene mucho que decir. Debe ser su hora.

Enhorabuena al Sevilla, que nos ganó con merecimiento. Y enhorabuena también a nosotros, porque hemos hecho algo grande, a pesar de todo. Enhorabuena al club, al entrenador, al equipo, y a la bendita afición del Atleti. Ahora, a crecer.

V. Vallés