18 ene. 2016

La muralla también golea

Griezmann hizo doblete. Foto: Ángel Gutiérrrez/clubatleticodemadrid.com

Vencer se ha convertido en costumbre, en dogma asumido por propios y lo más importante, por los extraños. Puede producirse jugando bien, sin recibir un tiro a puerta, dominando y jugando al toque en un campo encharcado como el de Balaídos o, como esta vez sobre el patatal de Las Palmas, siendo dominado en ocasiones, tirando de Oblak para salvar el cero en el marcador propio, pero golpeando al rival como un martillo pilón a la primera que se queda ensimismado con la posibilidad de hacer daño al líder. No, no lo hacen. El Atleti sigue sacando nuevos recursos cada día y sin perder nunca la concentración, aprovecha cualquier debilidad del rival para sacar el partido adelante. Esta vez con goles (0-3), una novedad. Si los empezamos a incluir en el repertorio estamos de enhorabuena. Hay quien dice que el resultado es exagerado pero el Atleti es esto: la fiabilidad del líder que se muestra en una estadística demoledora. De once partidos jugados fuera de casa, el Atleti ha ganado 8 y sólo le han metido tres goles.




Las Palmas es un equipo con buenos jugadores arriba. Durante los primeros minutos del encuentro provocaron bastantes problemas a la defensa del Atleti. Si se nos estaba olvidando si Oblak es de los mejores porteros del mundo, hoy lo hemos vuelto a recordar. El esloveno sigue estando ahí cuando se le necesita, cuando un equipo es capaz de encontrar la llave que abre el cerrojo defensivo rojiblanco, algo poco habitual. Sacó dos balones muy difíciles, especialmente uno de Tana a los diez minutos. Griezmann también tuvo una oportunidad solo ante Vara que paró el portero.

Poco a poco, sin llegar a tomar el control, el Atleti si fue capaz de ir imponiendo cierto orden. Al menos cerró los agujeros. Lo demás lo construyeron sus laterales. Juanfran cambió el balón a la izquierda, hacia Griezmann o quizás más allá, a su receptor final, Filipe Luis, quién llegaba libre de marca para perforar la portería canaria. No fue el único alarde del brasileño. Filipe desplegó una amplia variante de triangulaciones, pases de tacón e internadas como las de sus mejores días antes de marcharse al Chelsea.



En la segunda parte el Atleti se mantuvo replegado, dejando tocar a Las Palmas, en ocasiones con virtuosismo hasta ahogar el grito de los aficionados con un disparo a la red exterior que pareció gol. La reacción rojiblanca fue inmediata y definitiva. Robo, contraataque y pase de primeras de Koke a Griezmann que bate a Varas. Jugada que el canterano repite en el tercer gol, otra vez obra del francés. Una conexión que recuerda a la añorada Koke-Costa que tanta gloria nos dio y que está ayudando a que Griezmann empiece a mostrar números de auténtico goleador. Ya lleva doce en Liga, y Simeone le manda un mensaje. Que siga trabajando y no escuche a quien le adula.



El Atleti sigue con paso firme y preparado para afrontar la cuesta arriba que afronta ahora tras la Copa ante el Celta. Sevilla y Barcelona, próximos rivales en Liga.

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