11 abr. 2010

Como nuevos ricos

Cuando perdemos partidos como el de este domingo ante el Español suele haber varios motivos. Pero igual que en los mandamientos de la ley de Dios, se pueden resumir en dos: ellos corren mucho y nosotros corremos poco; ellos quieren ganar el partido y lo demuestran, y nosotros queremos ganar pero no lo demostramos. 

Es como si nos aburriera la Liga, como si eso de jugar sólo con equipos españoles fuera cosa de clubes menores, como el Real Madrid, el Sevilla o el Valencia. Damos la sensación de ir de nuevos ricos, y eso es muy feo, además de absurdo e inútil. No somos ni nuevos ni ricos.

Ya sé que es muy atractivo el oropel internacional. Nos encanta que se hable de nosotros en la prensa deportiva europea y en la página web de la UEFA. Pero, de repente volvemos a la Liga nacional, nos ponemos displicentes, paseamos en vez de correr, esperamos en vez de ir, nos comportamos con un patetismo desesperante, y nos ganan. Nos pasó en Mallorca y nos ha pasado con el Español. Nos ocurre, sobre todo, fuera del Calderón.

Nuestra forma de encarar algunos partidos es impropia de un equipo que aún debe subir puestos en la clasificación. Quedar en la mitad de la tabla será suficiente para otros, pero no debe ser suficiente para este club. Conformarse con eso es directamente intolerable. Y es lo que le pasa al Atleti. 

Nos vemos en la final de la Copa y en las semifinales de la UEFA y nos parece que ya hemos hecho más de lo que nos corresponde. Ni mucho menos. Si jugamos una o dos finales y no las ganamos habrá sido muy bonito, pero estaremos sin nada, y la próxima temporada no habrá más partidos fuera de España, ni saldremos en la página web de la UEFA. 

V. Vallés